{"id":144,"date":"2018-07-10T15:59:27","date_gmt":"2018-07-10T18:59:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/?p=144"},"modified":"2018-07-23T18:08:05","modified_gmt":"2018-07-23T21:08:05","slug":"integracion-regional-sudamericana-y-la-cuestion-del-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/2018\/07\/10\/integracion-regional-sudamericana-y-la-cuestion-del-estado\/","title":{"rendered":"Integraci\u00f3n regional sudamericana y la cuesti\u00f3n del Estado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Leonardo Granato<\/strong> <span style=\"font-size: 10pt;\">(ODELA)*<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_145\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-145\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-145 size-medium\" src=\"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-4-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-4.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-145\" class=\"wp-caption-text\">Fonte: <a href=\"https:\/\/www.vocesenelfenix.com\/content\/perspectivas-de-la-integraci%C3%B3n-regional-universitaria-en-am%C3%A9rica-latina-del-mercosur-la-unas\">Voces en el F\u00e9nix<\/a><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En momentos como el actual, en que gobiernos conservadores cuestionan la viabilidad pr\u00e1ctica, las implicaciones y consecuencias del modelo ampliado de integraci\u00f3n que se ha venido construyendo en los \u00faltimos quince a\u00f1os (a partir, principalmente, de los nuevos contornos asumidos por el Mercosur y del surgimiento de la Unasur), asumimos como punto de partida de este texto el desaf\u00edo de comprender los rumbos y particularidades de estos procesos en la periferia latinoamericana, especialmente en Nuestra Sudam\u00e9rica, y pretendemos formular algunas inquietudes y reflexiones en ese sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma preliminar, partiendo del car\u00e1cter \u201cinterdisciplinar, trascendental e intergeneracional\u201d de la integraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina (ARMESILLA CONDE; P\u00c9REZ-GA\u00d1\u00c1N, 2017), reafirmamos la necesidad de emprender la tarea cr\u00edtico-reflexiva propuesta anteriormente reconociendo que el desarrollo de un pensamiento sobre integraci\u00f3n regional en nuestro continente (lo que puede extenderse para las ciencias sociales y para las m\u00e1s variadas \u00e1reas del saber en general) estuvo signado, en gran medida y a pesar de honrosos esfuerzos cr\u00edticos, por el colonialismo-eurocentrismo y por la filosof\u00eda del positivismo cient\u00edfico. Los impactos del primero no precisan de una sofisticada argumentaci\u00f3n. Me valgo simplemente de las palabras de Jauretche (1973) con relaci\u00f3n a lo que llam\u00f3 de \u201ctrampa\u201d de la pedagog\u00eda colonialista: \u201cImpedir el desarrollo de nuestra cultura y barnizar al mismo tiempo el pa\u00eds de una apariencia cultural; desvincular la cultura de la vida concreta, para que sea un \u2018adorno\u2019, una decoraci\u00f3n de \u2018pega\u2019 que oculta y hasta impide obrar a los factores verdaderos de la realizaci\u00f3n cultural desde su base propia y necesaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras tan l\u00edmpidas que van al punto: la importaci\u00f3n acr\u00edtica de conocimiento nos impide reconocer nuestra propia historia, lo espec\u00edfico, lo peculiar de nuestra regi\u00f3n, nuestra posici\u00f3n en la periferia de la geopol\u00edtica mundial. El hecho de \u201cespejarnos\u201d en la propia integraci\u00f3n europea, o bien en el modelo anglosaj\u00f3n de integraci\u00f3n econ\u00f3mica, atenta contra las posibilidades de consolidar un pensamiento propio, consciente y racional sobre integraci\u00f3n regional en tanto proceso pol\u00edtico, hist\u00f3rico y territorialmente contextualizado; pensamiento propio ese que tiene como base honrosas contribuciones genuinamente latinoamericanas que, desde mediados del siglo pasado, y antes tambi\u00e9n, buscaron discutir nuestros problemas y desaf\u00edos con relaci\u00f3n a un sistema de dominaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n que viene propagando cada vez m\u00e1s pobreza, desigualdad y opresi\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, el paradigma cientificista y de la racionalidad instrumental ha garantizado la prevalencia en nuestro medio de una perspectiva \u201creduccionista\u201d de la integraci\u00f3n regional, restringi\u00e9ndola a su dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, present\u00e1ndola como una \u201cf\u00f3rmula\u201d de mero c\u00e1lculo, y no como un verdadero proyecto de poder de naturaleza multidimensional que no puede ser analizado desde una \u00fanica disciplina del conocimiento. Las grandes discusiones \u201cecon\u00f3micas\u201d han predominado en el campo de estudios, as\u00ed como la idea de una integraci\u00f3n pretendidamente \u201cautom\u00e1tica\u201d y \u201ct\u00e9cnica\u201d, centralizada en t\u00e9rminos gubernamentales, orientada a la liberalizaci\u00f3n del comercio y desregulaci\u00f3n financiera, y alineada a los grandes centros hegem\u00f3nicos del sistema internacional. Sin negar la importancia que el campo econ\u00f3mico asume en esta cuesti\u00f3n, no podemos dejar de afirmar que la discusi\u00f3n sobre integraci\u00f3n ha aparecido (y a\u00fan aparece en muchos casos) \u201cdesconectada\u201d de aquellos grandes temas considerados como \u201cno econ\u00f3micos\u201d escondiendo que, como dec\u00eda Graciarena (1967), \u201clos nudos m\u00e1s complejos que habr\u00e1 que desatar para lograr la integraci\u00f3n no son exclusivamente econ\u00f3micos sino m\u00e1s bien pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una reflexi\u00f3n cr\u00edtica y perif\u00e9rica de la integraci\u00f3n regional debe considerar entonces la naturaleza compleja y multifac\u00e9tica de la misma que, como fen\u00f3meno estatal, expresa las propias contradicciones y conflictos inherentes al Estado capitalista que la impulsa. O, dicho de otra forma, la discusi\u00f3n sobre la integraci\u00f3n y sus \u201cfinalidades\u201d debe pasar por la comprensi\u00f3n, lo m\u00e1s totalizadora que sea posible, de la naturaleza de la din\u00e1mica estatal jer\u00e1rquica y desigual, en las esferas interna y externa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 se quiere integrar y para qu\u00e9? \u00bfEs la integraci\u00f3n concebida como un factor de cambio de la estructura desigual de nuestras sociedades latinoamericanas? \u00bfEs la integraci\u00f3n pensada y puesta en marcha para dar un cierto grado de unidad y autonom\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica a nuestros pa\u00edses?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensar estas cuestiones fundamentales requiere de marcos te\u00f3rico-metodol\u00f3gicos para estudiar de qu\u00e9 forma el propio Estado, en tanto forma de organizaci\u00f3n social que garantiza el modo de reproducci\u00f3n capitalista, ha contribuido para garantizar la vigencia de las din\u00e1micas de dominaci\u00f3n social y de los distintos proyectos hegem\u00f3nicos implantados en la regi\u00f3n.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entender las propias contradicciones de la forma-Estado capitalista y perif\u00e9rico nos puede dar las herramientas necesarias para intentar entender la \u201cconflictividad\u201d de la integraci\u00f3n, producto del propio Estado burgu\u00e9s que la organiza, al tiempo que organiza la dial\u00e9ctica de clases sociales que se produce en el seno de este, abarcando los m\u00e1s diversos actores implicados en el proceso de integraci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo entender los intereses en conflicto en los procesos integracionistas sin \u201cmirar\u201d hacia las contradicciones nacionales? \u00bfC\u00f3mo entender los \u201cmodelos\u201d asociativos en pugna sin estudiar los intereses de clases, fracciones de clase, grupos y otros actores diversos, sintetizados contradictoriamente en el seno del aparato estatal que formula e implementa la pol\u00edtica p\u00fablica o, mejor dicho, pol\u00edtica estatal, de integraci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo entender las \u201coscilaciones\u201d y las \u201creformas\u201d de la integraci\u00f3n en nuestra Sudam\u00e9rica sin referirnos a un contexto m\u00e1s amplio de crisis de acumulaci\u00f3n en el capitalismo mundial?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n sobre la variante perif\u00e9rica y latinoamericana del Estado capitalista tiene mucho a aportar acerca del papel del Estado en la integraci\u00f3n regional. Como dec\u00eda Torres Rivas (1987), pese a la primac\u00eda de lo pol\u00edtico-estatal en la historia del desarrollo econ\u00f3mico latinoamericano, el Estado no ha logrado sino expresar una d\u00e9bil autonom\u00eda con relaci\u00f3n a la fuerza de los intereses privados, registr\u00e1ndose, en otras palabras, una suerte de \u201cdesajuste estructural\u201d entre las funciones que desde la pol\u00edtica del poder y el manejo de la econom\u00eda el Estado debe desempe\u00f1ar. En el mismo sentido, Evers (1989) tambi\u00e9n afirmar\u00e1 que, en las sociedades perif\u00e9ricas, la funci\u00f3n organizadora del Estado nacional se mantiene en el \u00e1mbito pol\u00edtico, pero se pierde en gran medida en el \u00e1mbito econ\u00f3mico, no pudiendo infligir el propio esquema de acumulaci\u00f3n y reproducci\u00f3n capitalista. Por ello, hist\u00f3ricamente las posibilidades de \u201cintervenci\u00f3n\u201d, en los moldes burgueses, fueron limitadas y subordinadas a los ciclos del capital internacional, no constituyendo de modo alguno, en los t\u00e9rminos de Rajland (2012), \u201cintentos de alternativizar la hegemon\u00eda del capital\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En funci\u00f3n de lo discutido, cabe que nos preguntemos en qu\u00e9 medida y a partir de cu\u00e1les presupuestos pensar los posibles m\u00e1rgenes de maniobra de nuestros pa\u00edses, rezagados, para implementar procesos de integraci\u00f3n y desarrollo desafiantes de la estructura econ\u00f3mica y pol\u00edtica capitalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hacia finales de la d\u00e9cada de 1960, Kaplan (1969) afirmaba: \u201cun balance del camino recorrido hasta la fecha permite afirmar que ninguna de las dos experiencias de integraci\u00f3n latinoamericana en marcha (\u2026) poseen un dinamismo inherente que garantice autom\u00e1ticamente un progreso ininterrumpido\u201d. Por su parte, en la d\u00e9cada del \u201880, Puig (1980) tambi\u00e9n afirmaba: \u201clos procesos de integraci\u00f3n latinoamericana necesitan urgentemente una reapreciaci\u00f3n. Por diversos motivos, las integraciones (\u2026) han fracasado\u201d. Actualmente, al referirnos al Mercosur y a la Unasur nos preguntamos acerca de si estamos ante un \u201cfin de ciclo\u201d o de un \u201cpar\u00e9ntesis\u201d en la regi\u00f3n (RACOVSCHIK; RAIMUNDI, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, retomando nuestra indagaci\u00f3n acerca de los m\u00e1rgenes de maniobra: \u00bfSer\u00e1 que nuestros procesos de integraci\u00f3n fracasaron realmente, en t\u00e9rminos de desafiar el orden desigual vigente y en alcanzar mayor autonom\u00eda? \u00bfO ser\u00e1 que fueron \u201cexitosos\u201d al contribuir en asegurar una hegemon\u00eda del lado del capital internacional? \u00bfCu\u00e1les fueron sus \u201cverdaderos\u201d objetivos por detr\u00e1s de las diversas iniciativas que se sucedieron hist\u00f3ricamente? \u00bfCu\u00e1l ha sido el papel de las burgues\u00edas, particularmente de aquellas fracciones vinculadas al capital externo, en plantear estrategias propias y diferenciadas de inserci\u00f3n en el mercado mundial?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dec\u00eda Puig (1980), \u201cla integraci\u00f3n es instrumental y su sentido depender\u00e1 del objetivo que se fije\u201d, o, dicho de otra forma, estamos ante una categor\u00eda relacional y que est\u00e1 en disputa. En ese sentido, la integraci\u00f3n tiene muchos sentidos posibles y ofrece, por lo tanto, un vasto campo de alternativas donde es necesario \u201celegir\u201d, y esta \u201celecci\u00f3n\u201d solo ser\u00e1 posible acudiendo a sistemas de valores, esto es, a ideolog\u00edas. El problema est\u00e1, consecuentemente, en saber qui\u00e9n decide en el aparato del Estado y a los intereses y valores a los que responde tal decisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma abstracta e ideal, Kaplan (1969) describir\u00e1, de forma clara y sucinta, los dos modelos cl\u00e1sicos de integraci\u00f3n en la regi\u00f3n que, podemos afirmar, representan de alguna manera las \u201calternativas\u201d en pugna a las que hac\u00edamos referencia anteriormente, que no solo dependen de la totalidad formal a conformar sino tambi\u00e9n del modo en que dicha integraci\u00f3n se realice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, dir\u00e1 Kaplan, el proceso latinoamericano puede continuar presuponiendo la subsistencia y el funcionamiento de un sistema de propiedad, iniciativa y ganancia privadas, el libre juego de las fuerzas de mercado y la situaci\u00f3n de dependencia externa y rechazando cambios sociales profundos. En este contexto, prevalece la idea de un tipo de integraci\u00f3n que tiene lugar en el inter\u00e9s, por el impulso y bajo el control de las grandes corporaciones multinacionales (sum\u00e1ndose, actualmente, el capital especulativo). Se cumple de acuerdo con un esquema de una divisi\u00f3n internacional del trabajo que se elabora \u201cen\u201d y \u201cpara\u201d beneficio de la metr\u00f3polis, privilegiando ciertas clases sociales, ramas econ\u00f3micas y regiones, en desmedro de las restantes. La hegemon\u00eda de los pa\u00edses centrales se ejerce cada vez m\u00e1s sobre los sectores claves y resortes b\u00e1sicos de la econom\u00eda, sobre los aparatos m\u00e1s importantes de producci\u00f3n, comercializaci\u00f3n y financiamiento, sobre las poblaciones y los mercados, sobre la selecci\u00f3n, la elaboraci\u00f3n y el uso de la ciencia y tecnolog\u00eda. El resultado es una integraci\u00f3n cumplida \u201cdesde afuera\u201d y \u201cdesde arriba\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya una integraci\u00f3n \u201calternativa\u201d, seg\u00fan Kaplan (1969), exige la elaboraci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de una estrategia que sirva a un modelo concreto, basado en una concepci\u00f3n integral de desarrollo e integraci\u00f3n que abarque los m\u00e1s variados aspectos (econ\u00f3micos, sociales, pol\u00edticos, culturales, ambientales, etc.), a cumplirse \u201cdesde adentro y desde abajo\u201d. Integraci\u00f3n esta que debe comenzarse por cumplir el an\u00e1lisis y el diagn\u00f3stico de los problemas que se enfrenta, la formulaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n de soluciones ajustadas a las realidades propias y a las condiciones espec\u00edficas de los pa\u00edses de la regi\u00f3n, con pautas originales y sin imitaci\u00f3n de f\u00f3rmulas importadas. Ello implica un \u201cplan\u201d cuya justificaci\u00f3n se reduce, en \u00faltima instancia, a la creaci\u00f3n de estructuras econ\u00f3micas, sociopol\u00edticas y culturales que satisfagan con la mayor plenitud posible las crecientes necesidades de las camadas populares de la poblaci\u00f3n, y garanticen la expansi\u00f3n de sus capacidades, creando oportunidades de lucha para la transformaci\u00f3n y emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando nuestro escenario, el sistema capitalista, importa afirmar que esos modelos contrastantes que acabamos de citar representan intereses opuestos, de forma, general, podr\u00edamos decir del capital y trabajo. La integraci\u00f3n regional, as\u00ed como cualquier otra pol\u00edtica estatal, no es ajena a las presiones externas del capital, as\u00ed como a las propias contradicciones nacionales que tienen lugar en el plano interno de cada Estado. Entender esta \u201cmediaci\u00f3n\u201d entre lo interno y lo externo requiere visualizar a la integraci\u00f3n y al Estado como formaciones sociales complejas y conflictivas, en oposici\u00f3n a las miradas tecnoburocr\u00e1ticas del fen\u00f3meno estatal que realzan su dimensi\u00f3n gerencial y \u201cneutral\u201d orientada a un supuesto \u201cbien com\u00fan\u201d o \u201cinter\u00e9s general\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, podr\u00edamos decir, la integraci\u00f3n refleja en su formulaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n una \u201cdisputa de intereses\u201d que debe ser considerada a la hora de realizar un balance sobre los resultados de los procesos asociativos presentes en nuestra regi\u00f3n; insistimos, dentro del contexto de posibilidades que el Estado liberal burgu\u00e9s y perif\u00e9rico ofrece. La reformulaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del Mercosur y la creaci\u00f3n de la Unasur de los a\u00f1os 2000 refleja la disputa de intereses ocurrido al interior de los pa\u00edses miembros. El caso brasile\u00f1o, en el per\u00edodo 2003-2010, que nos dedicamos a estudiar, es un buen ejemplo de esta disputa. Las preocupaciones de un sector de la coalici\u00f3n del gobierno Lula se fundaban en la existencia de una identidad propia de la regi\u00f3n y en la meta program\u00e1tica de profundizar el Mercosur en t\u00e9rminos pol\u00edticos, sociales y culturales, as\u00ed como en unificar la visi\u00f3n estrat\u00e9gica del continente a trav\u00e9s de la Unasur. En gran medida, esta vertiente entr\u00f3 en conflicto con los sectores que adher\u00edan a la base de regionalismo abierto del Mercosur y a su dimensi\u00f3n comercialista, representados esencialmente por la burgues\u00eda interna exportadora, tanto industrial (interesada en el comercio con el Mercosur pero no en su dimensi\u00f3n pol\u00edtica) como agroexportadora (interesada en la plataforma de negociaci\u00f3n que el bloque ofrec\u00eda a favor de la lucha contra el proteccionismo agr\u00edcola de Europa y Estados Unidos, principalmente, y en la conquista de nuevos mercados). Queda claro como tal divergencia de intereses tiene ra\u00edces en las diversidades internas, en las oposiciones de grupos y clases, y ello nos retrotrae nuevamente al escenario del capitalismo y de la dominaci\u00f3n burguesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capitalismo es esencialmente crisis, y los momentos de estabilidad resultan excepcionales y puntuales. La actual \u201cdesactivaci\u00f3n\u201d de la Unasur y la dr\u00e1stica reorientaci\u00f3n del Mercosur para sus finalidades comerciales originarias se enmarcan en el per\u00edodo actual de crisis enfrentada por nuestros pa\u00edses y de un revigoramiento de las \u201ccorreas de transmisi\u00f3n\u201d que nuestras elites representan (y, d\u00edgase de pasaje, usualmente representaron) con relaci\u00f3n al mundo desarrollado. En algunos per\u00edodos, la crisis se acent\u00faa y la salida conservadora buscada se orienta a fragilizar el r\u00e9gimen democr\u00e1tico y a \u201cdisciplinar\u201d la clase trabajadora a trav\u00e9s de una diluci\u00f3n de sus derechos y garant\u00edas. La privatizaci\u00f3n de empresas estatales, el vaciamiento de la lucha sindical, el endeudamiento, la apertura a los capitales extranjeros, la \u201cflexibilizaci\u00f3n\u201d de los reg\u00edmenes de seguridad social y de las relaciones laborales y de los derechos sociales como un todo, son tan solo algunas de las evidencias de un redireccionamiento de la intervenci\u00f3n estatal en cuyo contexto deben ser interpretados los cambios sufridos por el Mercosur y la Unasur en los \u00faltimos tiempos. Una coyuntura que pretende \u201cajustar\u201d el plan de acci\u00f3n de los gobiernos progresistas de las \u00faltimas d\u00e9cadas, orientado a la construcci\u00f3n de un modelo de integraci\u00f3n alternativo, que, a pesar de no haber estado exento de contradicciones y de \u201cnudos\u201d que no fueron desatados, lo entendemos m\u00e1s adecuado a un desarrollo e inserci\u00f3n no subordinada en el sistema mundial (GRANATO, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un contexto en el que se sostiene la necesidad de \u201cperfeccionar\u201d el Mercosur y de incorporarle nuevas disciplinas en l\u00ednea con los procesos de integraci\u00f3n \u201cm\u00e1s modernos\u201d, y en el que el poder de unificar la visi\u00f3n estrat\u00e9gica del continente por parte la Unasur cede, por ejemplo, ante el reciente ingreso de Colombia a la OTAN en car\u00e1cter de \u201csocio global\u201d, la integraci\u00f3n parece estar compelida a retrotraer su poder de transformaci\u00f3n del tejido social para reforzar sus metas mercantiles, reduciendo sus potencialidades ante los sectores econ\u00f3micos y pol\u00edticos dominantes que resisten a la ampliaci\u00f3n de derechos sociales (y consecuente elevaci\u00f3n del grado de conciencia de las clases subalternas) y a la b\u00fasqueda de m\u00e1rgenes de autonom\u00eda, siempre relativa, en el sistema internacional (GRANATO; BATISTA, 2018). En suma, mientras la hegemon\u00eda est\u00e9 del lado del capital, ser\u00e1n los intereses de su dominaci\u00f3n los que direccionen el rumbo de la integraci\u00f3n (as\u00ed como del resto de las pol\u00edticas estatales) en estos sures, siempre sujeta a las estrategias que en cada momento le resulten m\u00e1s adecuadas. Al comprender esto, el desaf\u00edo te\u00f3rico mencionado al iniciar este texto (re)emerge, desafiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">*O presente texto foi produzido para a Mesa \u201cDesafios e Perspectivas para a Integra\u00e7\u00e3o Regional\u201d como parte da programa\u00e7\u00e3o do I Semin\u00e1rio Internacional de Estudos Estrat\u00e9gicos, Geopol\u00edtica e Integra\u00e7\u00e3o Regional: Desenvolvimento e Soberania na Am\u00e9rica do Sul (SEEGI) promovido pela Universidade Federal da Integra\u00e7\u00e3o Latino-Americana (UNILA), realizado em Foz de Igua\u00e7u em junho de 2018.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ARMESILLA CONDE, Santiago J.; P\u00c9REZ-GA\u00d1\u00c1N, Roc\u00edo. Integraci\u00f3n pol\u00edtica y desarrollo econ\u00f3mico en la plataforma iberoamericana. El Basilisco: Revista de materialismo filos\u00f3fico, n. 49, p. 5-19, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EVERS, Tilman (1977). El Estado en la periferia capitalista. Buenos Aires: Siglo Veintiuno, 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRACIARENA, Jorge. Poder y clases sociales en el desarrollo de Am\u00e9rica Latina. Buenos Aires: Paid\u00f3s, 1967.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRANATO, Leonardo. Brasil, Argentina e os rumos da integra\u00e7\u00e3o: o Mercosul e a Unasul. Curitiba: Appris, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GRANATO, Leonardo; BATISTA, Ian Rebou\u00e7as. Estado, autonomia e integra\u00e7\u00e3o regional na Am\u00e9rica Latina. Latinoam\u00e9rica: Revista de Estudios Latinoamericanos, n. 66, p. 261-285, 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JAURETCHE, Arturo (1957). Los profetas del odio y la yapa (la colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica). Buenos Aires: Pe\u00f1a Lillo Editor, 1973.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">KAPLAN, Marcos. El Estado en el Desarrollo y la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina: Ensayos. Caracas: Monte \u00c1vila, 1969.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PUIG, Juan Carlos. Doctrinas Internacionales y Autonom\u00eda Latinoamericana. Caracas: Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar; Instituto de Altos Estudios de Am\u00e9rica Latina, 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RACOVSCHIK, Mar\u00eda A.; RAIMUNDI, Carlos (Org.) \u00bfFin de ciclo o par\u00e9ntesis en la regi\u00f3n? Balance de la \u00faltima d\u00e9cada y reflexiones sobre el nuevo escenario del MERCOSUR. Buenos Aires: FLACSO Argentina, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAJLAND, Beatriz. El estado del Estado en la Argentina despu\u00e9s de 2001. Continuidades y rupturas. En: THWAITES REY, M. (Ed.) El Estado en Am\u00e9rica Latina: Continuidades y rupturas. Santiago: CLACSO; Arcis, 2012, p. 255-278.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TORRES RIVAS, Edelberto. Estado y sociedad en Prebisch. Comercio Exterior, vol. 37, n. 6, p. 457-463, 1987.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leonardo Granato (ODELA)* En momentos como el actual, en que gobiernos conservadores cuestionan la viabilidad pr\u00e1ctica, las implicaciones y consecuencias del modelo ampliado de integraci\u00f3n que se ha venido construyendo en los \u00faltimos quince a\u00f1os (a partir, principalmente, de los nuevos contornos asumidos por el Mercosur y del surgimiento de la Unasur), asumimos como punto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[126,3],"tags":[228,25,207],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":633,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144\/revisions\/633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}