{"id":2606,"date":"2023-06-29T14:19:25","date_gmt":"2023-06-29T17:19:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/?p=2606"},"modified":"2023-06-29T17:22:05","modified_gmt":"2023-06-29T20:22:05","slug":"estado-latinoamericano-una-redefinicion-desde-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/2023\/06\/29\/estado-latinoamericano-una-redefinicion-desde-america-latina\/","title":{"rendered":"Estado latinoamericano: Una redefinici\u00f3n desde Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Por Georgette Ram\u00edrez Kuri<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a><\/em><\/p>\n<p>Alej\u00e1ndose cr\u00edticamente de las pretensiones de universalizar las experiencias concretas desde la teor\u00eda general del Estado, la teor\u00eda social latinoamericana analiz\u00f3 y discuti\u00f3 arduamente las condiciones hist\u00f3ricas de conformaci\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina, partiendo de las determinaciones que sus formaciones sociales adquir\u00edan bajo el capitalismo perif\u00e9rico y dependiente.<\/p>\n<p>Formulando debates internos principalmente, se estudiaban las elaboraciones que sobre el Estado se hac\u00edan desde los pa\u00edses del capitalismo central e imperialista, distinguiendo las vertientes de pensamiento de mayor influencia y asumiendo posturas cr\u00edticas frente a ellas. Diversos autores latinoamericanos trabajaron durante d\u00e9cadas sobre la redefinici\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina, siendo entre los a\u00f1os setenta y ochenta cuando se registr\u00f3 una concentraci\u00f3n de tem\u00e1ticas que lo evidenciaban como problema a ser discernido.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo se sintetiza un recorrido te\u00f3rico-hist\u00f3rico sobre la redefinici\u00f3n del Estado latinoamericano desde Am\u00e9rica Latina, espec\u00edficamente desde la teor\u00eda social latinoamericana que mantuvo como eje articulador a la teor\u00eda marxista. Reconocemos la existencia de otros esfuerzos interpretativos y de an\u00e1lisis, principalmente en los campos de la ciencia pol\u00edtica y las relaciones internacionales, sin embargo no son nuestro objeto de estudio en esta ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Pensando el Estado desde Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed como el realismo pol\u00edtico fue una cr\u00edtica al liberalismo desde los pa\u00edses centrales, en Am\u00e9rica Latina se desarroll\u00f3 una cr\u00edtica a las formulaciones del Estado desde la concepci\u00f3n liberal de la pol\u00edtica, planteando diferencias con la forma de Estado existente en los pa\u00edses latinoamericanos. Coincidimos con el investigador argentino Leonardo Granato (2018) en que<\/p>\n<blockquote>\n<p>El abordaje liberal cl\u00e1sico que prevalec\u00eda consideraba al Estado como un conjunto de instituciones situado fuera y por encima de la sociedad, desempe\u00f1ando un rol de mediador neutral dotado de aptitud que garantizara, a trav\u00e9s de sus decisiones y pol\u00edticas, el llamado \u201cinter\u00e9s p\u00fablico\u201d, o bien com\u00fan de todos los individuos.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La realidad social latinoamericana pautada de manera constante por reg\u00edmenes autoritarios, puso en entredicho la \u201cnaturaleza\u201d del Estado liberal que supuestamente exist\u00eda. Al mismo tiempo, el ejercicio geopol\u00edtico de los Estados quedaba al descubierto y la divisi\u00f3n internacional del trabajo posterior a los conflictos b\u00e9licos mundiales exig\u00eda nuevos planteamientos en todos los \u00e1mbitos y escalas de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Sobre todo durante la guerra fr\u00eda, se comenz\u00f3 a cuestionar el concepto liberal aplicado al Estado desde la teor\u00eda social latinoamericana, buscando comprender la singularidad del Estado latinoamericano en el mundo bipolar.<\/p>\n<p>Para autores insertos en organismos internacionales como la CEPAL, el lugar del Estado quedaba relegado a las problem\u00e1ticas de modernizaci\u00f3n industrial y desarrollo econ\u00f3mico, mientras que desde las ciencias pol\u00edticas y sociales se multiplicaban los intentos de teorizaci\u00f3n del Estado latinoamericano.<\/p>\n<p>Contribuyendo al diagn\u00f3stico panor\u00e1mico de posguerra, el geopolit\u00f3logo uruguayo Vivian Tr\u00edas apunt\u00f3 que el r\u00e9gimen capitalista nunca estuvo en riesgo durante las guerras mundiales, manifestando la adscripci\u00f3n de su cr\u00edtica a la teor\u00eda marxista latinoamericana:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Se ha objetado que las contradicciones interimperialistas no pueden asumir el rol de principal, porque son pugnas entre Estados y no entre clases. Objeci\u00f3n sin fundamento, a nuestro juicio, ya que la pol\u00edtica expansiva de las metr\u00f3polis es la consecuencia de sus contradicciones internas, las cuales se expresan justamente, en la lucha de clases. (1989, p.76)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 que, incluso en la d\u00e9cada de 1960, las consecuencias de la posguerra se expresaban en que<\/p>\n<blockquote>\n<p>Los acuerdos pol\u00edtico-estrat\u00e9gicos imprescindibles, resultaron inusitadamente trabajosos, laber\u00ednticos, erizados de susceptibilidades, de remanentes de viejas rivalidades. El fruto de la nueva v\u00eda ha sido m\u00e1s que magro, decepcionante. La presi\u00f3n de los Estados Mayores, sin embargo, no ha cejado en sus reclamos. (1989, p.177)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>No obstante, durante la d\u00e9cada siguiente los esfuerzos por definir el Estado en Am\u00e9rica Latina respond\u00edan, en general, a la versi\u00f3n te\u00f3rica cl\u00e1sica liberal vinculada a los patrones euroc\u00e9ntricos del \u201cdeber ser\u201d de un Estado moderno respecto a la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y burocr\u00e1tica estatal.<\/p>\n<p>Concordando con Granato (2018), \u201cEste discurso modernizador es claramente identificado en aquellas contribuciones del desarrollo pol\u00edtico que colocaban a la variante perif\u00e9rica y latinoamericana de Estado como atrasada y \u2018desviada\u2019 de los c\u00e1nones del \u2018aut\u00e9ntico\u2019 Estado moderno-europeo\u201d.<\/p>\n<p>En su lugar, hab\u00eda que generar respuestas propias en torno a la cuesti\u00f3n del Estado latinoamericano: explicar cu\u00e1l es la naturaleza del Estado en la regi\u00f3n, as\u00ed como su posterior devenir hist\u00f3rico a partir de su real conformaci\u00f3n pol\u00edtica y social. No desde lo que deber\u00eda ser, seg\u00fan el concepto liberal.<\/p>\n<p>Durante la posguerra, en Am\u00e9rica Latina se estableci\u00f3 la doctrina de seguridad nacional (DSN) como tendencia regional de alineaci\u00f3n con el proyecto norteamericano de modernidad, que recrudec\u00eda el uso de la violencia desde las fuerzas armadas (FFAA) del Estado en contra de las grandes mayor\u00edas que luchaban por su inclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>La centralidad de las FFAA contra los procesos sociales revolucionarios en Bolivia (1952), Guatemala (1954), Cuba (1959) y la represi\u00f3n que perfilaba su sistematizaci\u00f3n desde la d\u00e9cada de 1960, demostraban que el Estado en Am\u00e9rica Latina estaba lejos de regirse por los principios pol\u00edticos del liberalismo, lo que levantaba suspicacias entre las ciencias pol\u00edticas y sociales de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que quedaba cada vez m\u00e1s claro era que en Am\u00e9rica Latina, la concepci\u00f3n liberal del Estado no se correspond\u00eda con el devenir hist\u00f3rico latinoamericano. Hab\u00eda que definir, entonces, cu\u00e1l y c\u00f3mo era el Estado en la regi\u00f3n, por lo que \u00e9ste se fue erigiendo como objeto de estudio y problema te\u00f3rico a descifrar.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo argentino Marcos Kaplan sintetiz\u00f3 las tres posturas desde donde se abordaba la cuesti\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina:<\/p>\n<blockquote>\n<p>el avance del marxismo, en su variedad dogm\u00e1tica, con creciente influencia en los medios acad\u00e9micos, pol\u00edticos y de organismos internacionales pero sometido luego a una crisis interna y a un despliegue de orientaciones heterodoxas y renovadoras; la recepci\u00f3n y progreso de las tendencias predominantes en la sociolog\u00eda y la ciencia pol\u00edtica de Estados Unidos y Europa Occidental; la participaci\u00f3n creciente de centros p\u00fablicos internacionales de investigaci\u00f3n y docencia (CEPAL, UNESCO, OEA, etc.). (1990, p.98)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>As\u00ed, entre las d\u00e9cadas de 1970 y 1990 se produjeron \u00e1vidos debates sobre el Estado como problema fundamental en el contexto pol\u00edtico y geopol\u00edtico de mundializaci\u00f3n. Aunque, de acuerdo con Kaplan, desde la sociolog\u00eda y las ciencias pol\u00edticas s\u00f3lo se elaboraron versiones dogm\u00e1tico-reduccionistas del Estado.<\/p>\n<p>En general y arrastradas por planteamientos elaborados en pa\u00edses centrales, se ubicaron dos grandes interpretaciones del Estado: la instrumentalista, cuyo precursor fue el soci\u00f3logo brit\u00e1nico Ralph Miliband; y la estructuralista, fundada por los planteamientos del soci\u00f3logo greco-franc\u00e9s Nicos Poulantzas.<\/p>\n<p>Una s\u00edntesis puntual sobre la primera vertiente es la definida por Tr\u00edas:<\/p>\n<blockquote>\n<p>El estado, en efecto, no es una entelequia, una abstracci\u00f3n, sino el instrumento de poder de una clase social. El Estado posee un contenido y una significaci\u00f3n diferentes, seg\u00fan la clase que los use como herramienta al servicio de sus intereses, seg\u00fan la clase a la que exprese. Y son, precisamente, las clases las que determinan, en primer lugar, las pol\u00edticas de los estados. (1989, p.28)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Por su parte, el enfoque estructuralista del Estado puede sintentizarse en la siguiente definici\u00f3n del economista y polit\u00f3logo argentino Pablo Miguez:<\/p>\n<blockquote>\n<p>La unidad de las clases corresponde a la unidad del Estado como factor organizador de su unidad propiamente pol\u00edtica, siendo dicho Estado una relaci\u00f3n social compleja en cuyo seno se desarrolla la lucha de clases. El Estado es parte de la estructura del modo de producci\u00f3n capitalista y goza de una autonom\u00eda relativa para lograr la cohesi\u00f3n social de las \u201cfracciones de clases constituidas en el bloque en el poder\u201d. (2010, p.648)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La versi\u00f3n instrumentalista del Estado discut\u00eda con el liberalismo pol\u00edtico, se\u00f1alando la imposibilidad democr\u00e1tica en el capitalismo y la imparcialidad de las instituciones pol\u00edticas estatales al ser instrumentadas. Mientras que la perspectiva estructuralista debat\u00eda con las posturas francesas vinculadas al Partido Comunista y con las interpretaciones del capitalismo monopolista que le daban al Estado el papel de instrumento al servicio del capital.<\/p>\n<p>Ambas apuestas interpretativas buscaban alejarse de las explicaciones economicistas para discutir la dimensi\u00f3n pol\u00edtica del Estado, sin embargo han sido criticadas por desconsiderar la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica que el mismo Karl Marx plante\u00f3 cr\u00edticamente a la econom\u00eda pol\u00edtica, limitando esta apuesta conceptual del Estado por su sesgo politicista.<\/p>\n<p>Dentro de la teor\u00eda social latinoamericana, el polit\u00f3logo boliviano Ren\u00e9 Zavaleta discuti\u00f3 con ambas interpretaciones se\u00f1alando que cada una de ellas debe contextualizarse para enmendar la \u201cfalta de circunscripci\u00f3n del an\u00e1lisis al \u00e1rea geogr\u00e1fica en que ocurri\u00f3\u201d (1985, p.83), evitando as\u00ed limitar al Estado a una u otra definici\u00f3n. De hecho, para el autor la forma estructuralista del Estado no negar\u00eda a la instrumentalista si se pensaran dial\u00e9cticamente y en su justa dimensi\u00f3n hist\u00f3rica y geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Para Zavaleta, el Estado es estructural en tanto que es el Estado propio del capitalismo organizado, y es instrumental en los momentos primarios de poder -o coyunturas- en los cuales se dirime m\u00e1s \u00e1lgidamente la lucha de clases, situaciones que son determinadas por la historicidad particular de cada Estado en su relaci\u00f3n con la sociedad. En sus palabras,<\/p>\n<blockquote>\n<p>La cualidad estatal, no estatal o intermedia de una instancia depende de su momento. [&#8230;] Las mediaciones tienen entonces un contenido aleatorio o mutante. [&#8230;] El Estado y la sociedad, por eso, se invaden, se reciben y se interpretan de acuerdo a las circunstancias de la realidad concreta, aunque es cierto que pueden detectarse tendencias largas o hist\u00f3rico-estrat\u00e9gicas. (1985, pp.85-86)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Zavaleta formul\u00f3 as\u00ed un avance relevante en la teorizaci\u00f3n del Estado latinoamericano que super\u00f3 la discusi\u00f3n entre las corrientes instrumentalista y estructuralista de la teor\u00eda general del Estado, concluyendo que \u201cLos t\u00e9rminos mismos, por eso, estructuralista o instrumentalista, describen m\u00e1s bien datos factuales que marcos metodol\u00f3gicos para estudiar el Estado.\u201d (1985, p.85)<\/p>\n<p>Ya en 1977 el investigador chileno Norbert Lechner criticaba ambas interpretaciones planteando que,<\/p>\n<blockquote>\n<p>partiendo de la realidad concreta en Am\u00e9rica Latina, no es viable una concepci\u00f3n cosificada del poder, que visualiza el car\u00e1cter clasista del Estado como un contenido intercambiable dentro de una forma neutral. El Estado aparece como una cosa a disposici\u00f3n de una u otra clase para su uso alternativo. Posteriormente el advenimiento del r\u00e9gimen militar se encarga de recalcar que el Estado no es ni una cosa al margen ni un actor social por encima del proceso social. Adem\u00e1s, la instalaci\u00f3n del nuevo autoritarismo incluso en Chile inclina a pensar nuevamente en ciertos rasgos comunes a la regi\u00f3n, una perspectiva olvidada en la fase anterior, centrada sobre la especificidad de la sociedad chilena. Es en este contexto social que se plantea el Estado como problema. (pp.12-13)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Entonces, asumiendo el Estado como problema a discutirse mediante la realidad concreta, m\u00e1s all\u00e1 de la pretensi\u00f3n de una teor\u00eda general del Estado, Lechner plante\u00f3 que la definici\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina debe partir de asumir \u201cla formaci\u00f3n capitalista latinoamericana como un momento del desarrollo del capital total.\u201d (1977, p.19)<\/p>\n<p>De acuerdo con el autor, el Estado es la forma que asumen las relaciones sociales en la totalidad social pautada por el modo de producci\u00f3n capitalista, mismas que son organizadas por el Estado para garantizar el dominio pol\u00edtico y la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica en las que est\u00e1 basado: el Estado es \u201cun momento co-constitutivo de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n.\u201d (1977, p.15) Este proceso hist\u00f3rico es protagonizado por la experiencia concreta de una sociedad determinada por lo que, en \u00faltima instancia, \u201cEl Estado es la forma constituida por las mediaciones de la praxis social.\u201d (1977, p.18)<\/p>\n<p><strong>Estado en Am\u00e9rica Latina: correspondencia te\u00f3rica-hist\u00f3rica<\/strong><\/p>\n<p>Para conceptualizar el Estado en Am\u00e9rica Latina, entonces, se debe partir de la realidad concreta latinoamericana para hacer una abstracci\u00f3n real que aterrice en explicar la forma particular del Estado latinoamericano. De lo contrario, recaer\u00edamos en el equ\u00edvoco de que \u201cno hay una conceptualizaci\u00f3n a partir de la pr\u00e1ctica social por lo que el despliegue de las categor\u00edas deviene una falsa abstracci\u00f3n.\u201d (1977, p.18) Lechner concluye que<\/p>\n<blockquote>\n<p>No hay una \u201cteor\u00eda <em>per se<\/em>\u201d y menos un \u201cmarco te\u00f3rico\u201d que se pueda \u201caplicar\u201d. No se puede \u201cdeducir\u201d el Estado en Am\u00e9rica Latina de una teor\u00eda general del Estado burgu\u00e9s. Se trata de superar la falsa divergencia entre un estudio te\u00f3rico del Estado burgu\u00e9s como \u201cmodelo\u201d o \u201ctipo ideal\u201d y un estudio emp\u00edrico del Estado en Am\u00e9rica Latina como \u201ccaso desviado\u201d. Ello exige comprender el capitalismo como una totalidad y la sociedad latinoamericana como una forma particular a trav\u00e9s de la cual se concretiza el desarrollo capitalista. (1977, p.18)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Articulado con el devenir hist\u00f3rico regional, el golpe de Estado de 1973 en Chile le suger\u00eda que \u201cEl autoritarismo no es un fen\u00f3meno aislado en Am\u00e9rica Latina.\u201d (1977, p.21). Aunque no es el caso de Lechner, era de esperarse que autores latinoamericanos inmersos en reg\u00edmenes dictatoriales de extrema violencia estatal entre las d\u00e9cadas 1960-80, plantearan el Estado de excepci\u00f3n como posibilidad explicativa de la realidad social vivida en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata de posturas que tuvieron el acierto de explicar las dictaduras militares en Am\u00e9rica Latina leyendo al calor de los hechos la excepcionalidad coyuntural, mediante la noci\u00f3n del <em>Estado de excepci\u00f3n<\/em>. Pese a que no abordaron al Estado como un problema estructural, apuntaban que los reg\u00edmenes autoritarios no eran un simple cambio de gobierno sino que buscaban modificar, en alg\u00fan sentido, la estructura pol\u00edtica del Estado. Entonces, el Estado de excepci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina se circunscribe a conceptualizaciones espec\u00edficas seg\u00fan los autores que trabajan sobre esta noci\u00f3n: el <em>Estado de seguridad nacional<\/em> y el <em>Estado militar<\/em>.<\/p>\n<p>Para Luis Maira, abogado y diplom\u00e1tico chileno, \u201cEl Estado de seguridad nacional aparece como una forma particular de Estado de excepci\u00f3n que se funda en el principio de la guerra interna permanente.\u201d (1990, p.114) Bajo esta forma,<\/p>\n<blockquote>\n<p>Las categor\u00edas ideol\u00f3gicas fundantes de las concepciones norteamericanas de la seguridad nacional fueron asumidas, por lo mismo, por los oficiales de los principales ej\u00e9rcitos latinoamericanos, como un elemento que revalorizaba y daba una proyecci\u00f3n de largo plazo al quehacer militar en un plano dom\u00e9stico. (1990, p.116)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Maira recurre al Estado de seguridad nacional para referirse a las dictaduras militares en Am\u00e9rica del sur, espec\u00edficamente las experiencias de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Uruguay en las d\u00e9cadas 1960 y 1970.<\/p>\n<p>Por su parte, el investigador y militante haitiano G\u00e9rard Pierre Charles us\u00f3 el t\u00e9rmino de Estado de seguridad nacional para explicar la realidad en el Caribe, considerando que es una forma pol\u00edtica que se replica en los pa\u00edses centroamericanos. Para este autor, el Estado de seguridad nacional se concreta en lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p>En el conjunto del Caribe, las misiones militares norteamericanas, incluso en los territorios bajo control brit\u00e1nico, franc\u00e9s y holand\u00e9s, establecen relaciones de cooperaci\u00f3n con las FFAA y la polic\u00eda. Los \u201ccuerpos de paz\u201d son diseminados en el \u00e1rea, al tiempo que las sectas religiosas m\u00e1s diversas act\u00faan para despolitizar a la gente y tejer una red informativa (de contrainformaci\u00f3n) desde y hacia Washington. Se trata de construir una imagen del peligro comunista en la amenaza que implica para cada pa\u00eds del \u00e1rea, y de desarrollar una labor ideol\u00f3gica para crear una filosof\u00eda de la supeditaci\u00f3n. (1990, p.601)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Desde ambos autores, el concepto de Estado de seguridad nacional busc\u00f3 dar cuenta de la internalizaci\u00f3n en las estructuras estatales de la DSN estadounidense aplicada en la regi\u00f3n durante la guerra fr\u00eda, dejando fuera -sin embargo- a aquellos gobiernos que no estuvieron enmarcados en dictaduras militares formales.<\/p>\n<p>Dado que el Estado de seguridad nacional fue pensado para explicar casos y coyunturas espec\u00edficas en Am\u00e9rica Latina, no puede aplicarse para la regi\u00f3n en conjunto. No obstante, contribuye a comprender el proceso de interiorizaci\u00f3n efectiva de la DSN por parte de las FFAA latinoamericanas. En este sentido, importa mencionar la obra <em>El Estado militar en Am\u00e9rica Latina<\/em>, pues logra esbozar de manera m\u00e1s acabada la relaci\u00f3n entre el Estado y las FFAA .<\/p>\n<p>Su autor, Alain Rouqui\u00e9, polit\u00f3logo y embajador franc\u00e9s en pa\u00edses de la regi\u00f3n, contribuy\u00f3 a la discusi\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina haciendo una revisi\u00f3n hist\u00f3rica que visibiliza el papel preponderante que han ocupado las FFAA, desde la formaci\u00f3n de los Estados nacionales y sus respectivos ej\u00e9rcitos hasta la consolidaci\u00f3n del Estado moderno y las dictaduras militares como una de sus expresiones vigentes hacia 1984, a\u00f1o en que public\u00f3 dicha obra.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n militar del Estado latinoamericano es un elemento fundamental para la comprensi\u00f3n de su singularidad, por lo que es relevante analizarla y desfetichizarla dentro de la estructura pol\u00edtica estatal. Sin embargo, definir que el Estado latinoamericano es militar corre el riesgo de fetichizar el peso pol\u00edtico de los dem\u00e1s \u00e1mbitos estatales de poder y de las pugnas interburguesas en el Estado.<\/p>\n<p>M\u00e1s que un Estado militar, en Am\u00e9rica Latina se ha producido hist\u00f3ricamente un proceso de militarizaci\u00f3n como parte de la versi\u00f3n americanizada de modernidad que ha asumido el Estado y de la norteamericanizaci\u00f3n de la seguridad en la regi\u00f3n. Los principales estudios que al respecto se escribieron, son aquel del diplom\u00e1tico chileno Gabriel Gaspar \u201cLa Militarizaci\u00f3n del Estado latinoamericano: algunas interpretaciones\u201d (1987) y el de la investigadora mexicana Teresa Castro \u201cContribuci\u00f3n para el estudio del Estado: el debate sobre el fascismo y el militarismo en Am\u00e9rica Latina\u201d (1990).<\/p>\n<p>Como se ve, desde teor\u00eda social latinoamericana se ha redefinido el Estado en Am\u00e9rica Latina en su historicidad, buscando dilucidar su esencia partir de las contradicciones presentes en las relaciones sociales que ya hab\u00edan sido se\u00f1aladas por la teor\u00eda marxista en general. A inicios de los noventa, dos publicaciones cartografiaron la s\u00edntesis de los diversos esfuerzos explicativos sobre la cuesti\u00f3n estatal entre las d\u00e9cadas 1970 y 1990: la coordinaci\u00f3n de <em>El Estado en Am\u00e9rica Latina. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica<\/em> a cargo de Pablo Gonz\u00e1lez Cassanova y la colecci\u00f3n de cuatro tomos sobre <em>La teor\u00eda social latinoamericana<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[1]<\/a> coordinada por Ruy Mauro Marini y M\u00e1rgara Mill\u00e1n.<\/p>\n<p>En este periodo, con el fin del polo socialista de la URSS y la instauraci\u00f3n plena del neoliberalismo bajo el discurso de \u201ctransici\u00f3n a la democracia\u201d, se diluy\u00f3 el tema del Estado y su centralidad como problema pol\u00edtico, tanto pr\u00e1ctico como te\u00f3rico. En el mejor de los casos, \u201cEn los a\u00f1os noventa centralizaron la discusi\u00f3n los planteos que proponen analizar el Estado capitalista sin plantear como necesidad pol\u00edtica la conquista del poder.\u201d (Miguez, 2010, p.684)<\/p>\n<p>Entre las nuevas interpretaciones que emergieron respecto al Estado latinoamericano, es destacable el concepto del <em>Estado perif\u00e9rico<\/em>, explorado desde la noci\u00f3n cepalina centro-periferia y abordado desde la teor\u00eda sociol\u00f3gica marxista. Se trata de una caracterizaci\u00f3n que posibilita pensar la dimensi\u00f3n espacial del Estado, distinguiendo el desarrollo de \u00e9ste en pa\u00edses perif\u00e9ricos y en pa\u00edses centrales.<\/p>\n<p>El soci\u00f3logo y economista argentino Jorge Graciarena se refiere al Estado liberal del capitalismo perif\u00e9rico diferenci\u00e1ndolo del Estado en los pa\u00edses centrales. Siguiendo la vertiente desarrollista de la teor\u00eda de la dependencia, el autor explica que<\/p>\n<blockquote>\n<p>En la interpretaci\u00f3n dependentista, el Estado perif\u00e9rico estaba sujeto a una doble determinaci\u00f3n: primero, la din\u00e1mica de la lucha de clases y grupos de inter\u00e9s, las coaliciones dominantes y las diversas fuerzas sociales que lo condicionaban en un sentido definido; despu\u00e9s, la gravitaci\u00f3n del gran capital internacional sobre los principales sectores econ\u00f3micos nacionales (1990, p.60)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La l\u00f3gica capitalista que produce -y reproduce- espacialmente el centro y la periferia en el mundo, define las estructuras de econom\u00edas y Estados, puesto que \u201cse trata de un in\u00e9dito entrelazamiento de relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas de subordinaci\u00f3n, que redefinen los grados de libertad de los estados perif\u00e9ricos restringiendo su capacidad para dise\u00f1ar y promover estilos propios de desarrollo nacional.\u201d (Graciarena, 1990, p.66)<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, el historiador argentino Enrique Rajchenberg y la investigadora Catherine Heau-Lambert se refieren al Estado perif\u00e9rico a partir de la conformaci\u00f3n del Estado nacional en el siglo XIX, remont\u00e1ndose al antecedente del periodo colonial respecto a las metr\u00f3polis europeas. Pese a que no elaboran una definici\u00f3n en s\u00ed, tratan los espacios perif\u00e9ricos y la particularidad que en ellos adquiere el Estado en t\u00e9rminos de construcci\u00f3n de identidad nacional arraigada al territorio.<\/p>\n<p>Para Rajchenberg y Heau-Lambert, el Estado perif\u00e9rico tiene que ver con un desarrollo hist\u00f3rico nacional del Estado en Am\u00e9rica Latina respecto a occidente, que reproduce las contradicciones de la modernidad occidental mediante un proceso de internalizaci\u00f3n. \u00c9ste se expresa en la construcci\u00f3n de una alteridad anterior a la construcci\u00f3n de la identidad nacional. En sus palabras, \u201cEsta participaci\u00f3n del territorio nacional implica, por lo tanto, el establecimiento de fronteras interiores que distinguen el nosotros del ellos, habitantes de un territorio estigmatizado o pobremente valorizado.\u201d (2008, p.179)<\/p>\n<p>Aunque ninguno de los autores que refieren el Estado perif\u00e9rico lo ha desarrollado conceptualmente, convergen en el planteamiento de que el Estado latinoamericano se define a partir de la condici\u00f3n perif\u00e9rica que presenta respecto al capitalismo y el Estado en los pa\u00edses centrales. Ya hacia fines de los setenta, el soci\u00f3logo brasile\u00f1o Florestan Fernandes suger\u00eda que el Estado perif\u00e9rico es la forma estatal que aqu\u00ed toma la contrarrevoluci\u00f3n. En su an\u00e1lisis,<\/p>\n<blockquote>\n<p>Es en Am\u00e9rica Latina que encontramos la versi\u00f3n m\u00e1s acabada del Estado capitalista perif\u00e9rico de la era del capitalismo monopolista y de su patr\u00f3n de imperialismo. [\u2026] Si en otros continentes el Estado capitalista de la periferia tambi\u00e9n es contrarrevolucionario o est\u00e1 a la autodefensiva, tan s\u00f3lo en Am\u00e9rica Latina ocurre tal congelamiento de la historia en proceso. (2019, pp.82-83) [Traducci\u00f3n propia]<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Aunque Fernandes no elabora una definici\u00f3n, se\u00f1ala acertadamente la especificidad hist\u00f3rica del Estado en Am\u00e9rica Latina:<\/p>\n<blockquote>\n<p>El Estado capitalista de la periferia contiene un elemento pol\u00edtico propio: asocia el \u201cimperialismo\u201d, las \u201cmultinacionales\u201d y la \u201cburgues\u00eda nacional\u201d, convirti\u00e9ndose en el pilar, en el mediador y hasta en el art\u00edfice de los enlaces estructurales y din\u00e1micos de la periferia con el centro. (2019, p.85) [Traducci\u00f3n propia]<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>El Estado latinoamericano y la transici\u00f3n a la democracia<\/strong><\/p>\n<p>Si distinguimos entre la condici\u00f3n perif\u00e9rica de Am\u00e9rica Latina y su determinaci\u00f3n dependiente,\u00a0 comprenderemos que el soci\u00f3logo ecuatoriano Agust\u00edn Cueva fue m\u00e1s preciso en analizar el Estado propiamente latinoamericano y su relaci\u00f3n con el imperialismo. En 1989, planteaba que<\/p>\n<blockquote>\n<p>la forma del estado capitalista tiende a ser marcadamente distinta (aunque a la vez complementaria), seg\u00fan se trate del estado correspondiente a las <em>formaciones imperialistas<\/em> o del estado correspondiente a las <em>formaciones dependientes<\/em>. Y ello no porque estas \u00faltimas no hayan alcanzado todav\u00eda la suficiente <em>madurez<\/em> pol\u00edtica, sino en virtud de la propia ley de desarrollo desigual del capitalismo, que no puede dejar de traducirse en un desarrollo formalmente desigual del estado burgu\u00e9s. (2012, p.145, cursivas del autor)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Para Cueva, al Estado burgu\u00e9s de la periferia le es impuesta una sobrecarga de funciones para garantizar la reproducci\u00f3n capitalista en las condiciones de heterogeneidad estructural que caracterizan a las formaciones sociales de Am\u00e9rica Latina, funciones que s\u00f3lo pueden ser concretadas desde el autoritarismo estatal. En sus palabras, \u201cel estado de los eslabones <em>d\u00e9biles<\/em> tiende a adquirir formas dictatoriales, o en el mejor de los casos, desp\u00f3ticas, en raz\u00f3n misma del c\u00famulo de contradicciones que la sociedad civil no est\u00e1 en capacidad de atenuarlas y que, por lo tanto, a \u00e9l le corresponde <em>regular<\/em>.\u201d (2012, p.147, cursivas del autor)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sintetizar la discusi\u00f3n en torno al car\u00e1cter autoritario del Estado en Am\u00e9rica Latina, Cueva supera las posturas sobre una teor\u00eda general del Estado aplicable a todos los particulares: \u201cel estado capitalista solo existe, en cuanto forma ya concreta, como estado capitalista de determinada formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social [&#8230;] resultado tanto de un espec\u00edfico desarrollo interno como del lugar que cada formaci\u00f3n ocupa en el seno del sistema imperialista.\u201d (212, pp.144-145)<\/p>\n<p>En un nivel m\u00e1s concreto de an\u00e1lisis, el economista y soci\u00f3logo brasile\u00f1o Ruy Mauro Marini avanz\u00f3 otro paso hacia la definici\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina. Desde los a\u00f1os setenta en medio de los \u00e1vidos debates sobre el Estado, desarroll\u00f3 el concepto de <em>Estado contrainsurgente o de Contrainsurgencia<\/em> para dar cuenta del funcionamiento y estructura del Estado latinoamericano a partir de la guerra fr\u00eda.<\/p>\n<p>Concordando con nuestro autor, a diferencia de la contrarrevoluci\u00f3n burguesa en Europa y otras regiones del mundo, en Am\u00e9rica Latina el Estado asumi\u00f3 tareas militares dentro de su estructura pol\u00edtica para el cumplimiento de sus funciones capitalistas de dominio pol\u00edtico y explotaci\u00f3n econ\u00f3mica del orden burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Mientras la contrarrevoluci\u00f3n europea logr\u00f3 conquistar una fuerza pol\u00edtica propia que fue superior al movimiento popular, en Am\u00e9rica Latina no se logr\u00f3 atraer a sectores sociales significativos ni reunir fuerzas suficientes para el triunfo pol\u00edtico burgu\u00e9s, ni por la v\u00eda electoral, ni siquiera mediante la estructuraci\u00f3n de un partido pol\u00edtico que abriera dicha v\u00eda.<\/p>\n<p>Entonces, se recurri\u00f3 a las FFAA como v\u00eda de enfrentamiento contra el movimiento popular para el restablecimiento de las condiciones normales de estructura y funcionamiento de la sociedad capitalista. Este proceso se alcanz\u00f3 adoptando la doctrina de contrainsurgencia desde el Estado, lanzando la intervenci\u00f3n abierta en contra de la poblaci\u00f3n para el aniquilamiento del enemigo y operando tanto a nivel estrat\u00e9gico militar como en el discurso democr\u00e1tico. Marini explica que<\/p>\n<blockquote>\n<p>Al privilegiar a las Fuerzas Armadas como elemento central de su estrategia, la burgues\u00eda monop\u00f3lica est\u00e1 confiriendo a ese aparato especial del Estado la misi\u00f3n de solucionar el problema; est\u00e1, pues, pasando del terreno de la pol\u00edtica al de la guerra. En la medida en que se encuentra con Fuerzas Armadas ya preparadas ideol\u00f3gicamente, por la doctrina de contrainsurgencia, para el cumplimiento de esa tarea y para aplicar a la lucha pol\u00edtica un enfoque militar, se resuelven en un solo proceso la voluntad contrarrevolucionaria de la burgues\u00eda y la voluntad de poder desarrollada en las Fuerzas Armadas. (1978, p.5)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>As\u00ed, la esencia del Estado latinoamericano de Contrainsurgencia es la dimensi\u00f3n militar y de guerra trasladada al terreno de la pol\u00edtica, adoptando el proyecto americanizado de modernidad mediante la militarizaci\u00f3n de la seguridad en la regi\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n social. Las FFAA se al\u00edan con fracciones de la burgues\u00eda monop\u00f3lica para establecer un programa estructural de continuidad al interior del Estado capitalista dependiente, por encima del gobierno que asuma la administraci\u00f3n del aparato de Estado.<\/p>\n<p>Esto significa que el Estado de Contrainsurgencia no se restringe al periodo de las dictaduras militares y reg\u00edmenes autoritarios sostenidos en la regi\u00f3n durante las d\u00e9cadas 1970-1980, sino que es la expresi\u00f3n estatal de la contrarrevoluci\u00f3n burguesa latinoamericana: \u201csiempre que encontremos ciertas estructuras, funcionamiento y coparticipaci\u00f3n entre fuerzas armadas y capital monop\u00f3lico, estaremos ante un Estado de contrainsurgencia, tenga \u00e9ste o no la forma de una dictadura militar.\u201d (Marini, 1980, s\/d)<\/p>\n<p>El \u00a0autoritarismo que se adhiri\u00f3 hist\u00f3ricamente al Estado en Am\u00e9rica Latina para imponer las condiciones de superexplotaci\u00f3n y dominio a las grandes mayor\u00edas de la poblaci\u00f3n, se constituy\u00f3 como elemento estructural del capitalismo dependiente. Ha sido un mecanismo permanente de compensaci\u00f3n ante la imposibilidad de la burgues\u00eda para imponer su proyecto de clase por la v\u00eda del consenso. Como explica Marini,<\/p>\n<blockquote>\n<p>la burgues\u00eda monop\u00f3lica en Am\u00e9rica Latina no puede pretender reunir verdadera fuerza de masas, que le permita enfrentar pol\u00edticamente, en las urnas y en las calles, al movimiento popular. Por esto, se da como meta el restablecimiento de las condiciones de funcionamiento del aparato estatal, aunque sea temporalmente, para poder accionarlo en su provecho. (<em>Ibidem<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Concordando con nuestro autor, los procesos de transici\u00f3n a la democracia promovidos en la regi\u00f3n durante los a\u00f1os ochenta, buscaban la apertura pol\u00edtica que permitiera preservar la esencia del Estado de contrainsurgencia:<\/p>\n<blockquote>\n<p>al pretender restablecer la salud del organismo social infectado, es decir, de la sociedad burguesa bajo su organizaci\u00f3n pol\u00edtica parlamentaria liberal, se propone expl\u00edcitamente el restablecimiento de la democracia burguesa, tras el periodo de excepci\u00f3n que representa el periodo de guerra. [&#8230;] Mediante la reconquista de bases sociales se debe pues marchar a la fase de institucionalizaci\u00f3n, que es vista como restablecimiento pleno de la democracia burguesa. (<em>Ibidem<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Dicha institucionalizaci\u00f3n se fundar\u00eda en dos pilares: la participaci\u00f3n directa del gran capital en la organizaci\u00f3n de la econom\u00eda y la subordinaci\u00f3n de los poderes estatales formales a las FFAA. As\u00ed, se producir\u00eda en Am\u00e9rica Latina una tendencia a que los militares constituyan un cuarto poder en la estructura del Estado desde el cual detenten el poder pol\u00edtico, a\u00fan abriendo paso a los procesos de transici\u00f3n a la democracia.<\/p>\n<p>Bajo el Estado de Contrainsurgencia, la diversificaci\u00f3n del bloque en el poder en las d\u00e9cadas 1960-70 como resultado del desarrollo de la burgues\u00eda monop\u00f3lica present\u00f3 alcances mayores o menores en cada sociedad latinoamericana, de acuerdo con la correlaci\u00f3n de fuerzas, desarrollo de las fuerzas productivas y dem\u00e1s condiciones hist\u00f3rico-materiales espec\u00edficas de cada experiencia. Para el caso de aquellas sociedades donde el alcance es mayor, Marini elabor\u00f3 el concepto de <em>Estado del cuarto poder.<\/em><\/p>\n<p>Las FFAA que entonces manten\u00edan la concentraci\u00f3n del poder pol\u00edtico en el ejecutivo tuvieron que devolverle vigencia paulatinamente a los poderes legislativo y judicial, as\u00ed como a partidos pol\u00edticos y medios de comunicaci\u00f3n. Ello no implic\u00f3 ceder el ejercicio de dominio y explotaci\u00f3n sobre el movimiento de masas, por el contrario, lo mantuvieron alejado de la escena pol\u00edtica mediante la coerci\u00f3n y represi\u00f3n contrainsurgente, para ampliar el margen de acci\u00f3n de las fracciones monop\u00f3licas de la burgues\u00eda en sus pugnas dentro del Estado.<\/p>\n<p>Para pensar el proceso de transici\u00f3n a la democracia en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, el soci\u00f3logo mexicano Adri\u00e1n Sotelo sostiene que el Estado del cuarto poder<\/p>\n<blockquote>\n<p>significa que cuando se da una crisis del patr\u00f3n de reproducci\u00f3n capitalista dependiente y del Estado basado en el r\u00e9gimen dictatorial, los militares van a intentar renegociar con el sistema (las burgues\u00edas, con el capital extranjero y, particularmente con Estados Unidos), sus privilegios y prebendas y que de alguna manera se da un retorno -con frecuencia formal- de la casta militar a los cuarteles, aunque en los hechos siguen ejerciendo una influencia sobredeterminante en la din\u00e1mica econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica e nuestros pa\u00edses y naciones. (2019, p.62)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>De manera general, las FFAA aparentaron apartarse de la pol\u00edtica formal mientras que establec\u00edan alianzas intrarregionales y con el ej\u00e9rcito norteamericano para homogeneizar sus posturas en el nuevo contexto de \u201cposguerra fr\u00eda\u201d, llamando a refundar las instituciones militares para estandarizar sus estrategias de combate y defensa. El enemigo interno mut\u00f3 al enemigo difuso pasando de ser el comunismo al narcotr\u00e1fico, el terrorismo, la corrupci\u00f3n, los desastres naturales, la pobreza, las migraciones y cualquier otra situaci\u00f3n que amenace la seguridad nacional de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Aunque el tr\u00e1nsito al Estado del cuarto poder es una tendencia regional desde el periodo de transici\u00f3n a la democracia, no puede hablarse del Estado del cuarto poder como forma general del Estado latinoamericano, sin embargo queda como una l\u00ednea de investigaci\u00f3n pendiente en la cual se analicen cu\u00e1les son las experiencias donde se ha alcanzado dicho Estado.<\/p>\n<p>As\u00ed, en sus concreciones te\u00f3ricas e hist\u00f3ricas, el Estado latinoamericano contin\u00faa caracteriz\u00e1ndose como Estado de contrainsurgencia que mantiene a sus FFAA en tareas de combate al enemigo difuso, es decir, en contra de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n compuesta por bases populares. Se realinea a la militarizaci\u00f3n que el capitalismo monop\u00f3lico contin\u00faa promoviendo en el mundo para garantizar la reproducci\u00f3n y acumulaci\u00f3n del complejo militar industrial en el que se sintetiza la alianza entre el capital financiero y las FFAA, agentes de los pilares que se\u00f1al\u00f3 Marini para definir el Estado de contrainsurgencia bajo el capitalismo dependiente latinoamericano.<\/p>\n<p><strong>Sobre la autora<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM). Docente en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM e integrante del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras (SNII) de M\u00e9xico. El presente texto ha sido extra\u00eddo y adaptado de Ram\u00edrez, G. (2021) <em>Geopol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina: Imperialismo y Estado en el capitalismo dependiente,<\/em> Tesis doctoral, M\u00e9xico, UNAM.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[1]<\/a>La antolog\u00eda aborda el tema del Estado como un problema estructural, otorg\u00e1ndole una relevancia transversal en los asuntos tratados por los articulistas que integran la colecci\u00f3n, especialmente los tomos III \u201cLa centralidad del marxismo\u201d y IV \u201cCuestiones contempor\u00e1neas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Bibliohemerograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>CUEVA, A. (2012) [1989] \u201cEl Estado latinoamericano y las ra\u00edces estructurales del autoritarismo\u201d, en <em>Ensayos sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos,<\/em> Quito: Ministerio de Coordinaci\u00f3n de la Pol\u00edtica e Gobiernos Aut\u00f3nomos Descentralizados.<\/p>\n<p>FERNANDES, F. (2019) [1977] <em>Apontamentos sobre a \u201cTeoria do autoritarismo\u201d<\/em>. S\u00e3o Paulo: Express\u00e3o Popular.<\/p>\n<p>GRACIARENA, J., (1990) \u201cEstado perif\u00e9rico y econom\u00eda capitalista: transiciones y crisis\u201d, en <em>El Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, GONZ\u00c1LEZ, P. (coord.) M\u00e9xico: Siglo XXI editores \u2013 Universidad de las Naciones Unidas, pp.40-69.<\/p>\n<p>GRANATO, L. (2018) \u201cEl debate sobre el Estado en Am\u00e9rica Latina\u201d. Textos de discusi\u00f3n, Observatorio del Estado Latinoamericano &#8211; ODELA, Universidad Federal de Rio Grande del Sur.<\/p>\n<p>KAPLAN, M. (1990) \u201cEl Estado y la teor\u00eda pol\u00edtica y constitucional en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>El Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, GONZ\u00c1LEZ, P. (coord.) M\u00e9xico: Siglo XXI editores \u2013 Universidad de las Naciones Unidas, pp.70-107.<\/p>\n<p>LECHNER, N. (1977) <em>La crisis del Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Caracas: El Cid editor.<\/p>\n<p>MAIRA, L. (1990) \u201cEl Estado de seguridad en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>El Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, GONZ\u00c1LEZ, P. (coord.) M\u00e9xico: Siglo XXI editores \u2013 Universidad de las Naciones Unidas, pp.108-130.<\/p>\n<p>MARINI, R. M. (1978) \u201cEl Estado de contrainsurgencia\u201d, Intervenci\u00f3n en el debate sobre \u201cLa cuesti\u00f3n del fascismo en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>Cuadernos Pol\u00edticos<\/em>, Ediciones Era, n.18, pp.21-29.<\/p>\n<p>MARINI, R. M. (1980) \u201cLa cuesti\u00f3n del Estado en las luchas de clases en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>Serie Avances de Investigaci\u00f3n<\/em>, M\u00e9xico, Centro de Estudios Latinoamericanos, n. 44 (online).<\/p>\n<p>MIGUEZ, P. (2010) \u201cEl debate contempor\u00e1neo sobre el Estado en la teor\u00eda marxista: su relaci\u00f3n con el desarrollo y la crisis del capitalismo\u201d, <em>Estudios Sociol\u00f3gicos<\/em>.<\/p>\n<p>PIERRE-CHARLES, G. (1990) \u201cConceptos sobre el Estado en las sociedades del Caribe\u201d, en <em>El Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>, GONZ\u00c1LEZ, P. (coord.) M\u00e9xico: Siglo XXI editores \u2013 Universidad de las Naciones Unidas, pp.585-608.<\/p>\n<p>RAJCHENBERG, E.; H\u00c9AU LAMBERT, C. (2008) \u201cPara una sociolog\u00eda hist\u00f3rica de los espacios perif\u00e9ricos de la naci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/p>\n<p>SOTELO, A. (2019) <em>Estados Unidos en un mundo en crisis: Geopol\u00edtica de la precariedad y la superexplotaci\u00f3n del trabajo<\/em>, M\u00e9xico: UNAM &#8211; Anthropos Editorial.<\/p>\n<p>TR\u00cdAS, V. (1989) <em>Imperialismo y geopol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental.<\/p>\n<p>ZAVALETA, R. (1985) \u201cEl Estado en Am\u00e9rica Latina\u201d, en <em>Revista de Econom\u00eda<\/em>, UNAM, pp.81-93.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Georgette Ram\u00edrez Kuri* Alej\u00e1ndose cr\u00edticamente de las pretensiones de universalizar las experiencias concretas desde la teor\u00eda general del Estado, la teor\u00eda social latinoamericana analiz\u00f3 y discuti\u00f3 arduamente las condiciones hist\u00f3ricas de conformaci\u00f3n del Estado en Am\u00e9rica Latina, partiendo de las determinaciones que sus formaciones sociales adquir\u00edan bajo el capitalismo perif\u00e9rico y dependiente. 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