{"id":598,"date":"2018-07-23T14:52:10","date_gmt":"2018-07-23T17:52:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/?p=598"},"modified":"2018-07-24T10:23:25","modified_gmt":"2018-07-24T13:23:25","slug":"el-motor-de-la-historia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/en\/2018\/07\/23\/el-motor-de-la-historia-2\/","title":{"rendered":"El motor de la Historia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Santiago Armesilla Conde<\/strong> <span style=\"font-size: 10pt;\">(EMUI-UCM)*<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_599\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-599\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-599 size-medium\" src=\"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-768x516.jpg 768w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-900x604.jpg 900w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2-1280x860.jpg 1280w, https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/Imagem-Artigo-2-2.jpg 1480w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-599\" class=\"wp-caption-text\">Fonte: <a href=\"https:\/\/www.unsere-zeit.de\/images\/cms-image-000000013.jpg\">Unsere Zeit<\/a><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bicentenario del natalicio de Carlos Marx, padre del materialismo hist\u00f3rico, que celebramos en este a\u00f1o 2018 lo podemos aprovechar para hacer un repaso a las premisas b\u00e1sicas de los fundamentos de este sistema filos\u00f3fico que, junto al platonismo y a la escuela peripat\u00e9tica de Arist\u00f3teles, constituye el m\u00e1s influyente sistema filos\u00f3fico de la Historia, a\u00fan a pesar de la diferencia de tiempo hist\u00f3rico transcurrido desde la generaci\u00f3n del marxismo (170 a\u00f1os han transcurrido desde la publicaci\u00f3n del <em>Manifiesto Comunista<\/em>, pues 1848 podr\u00eda considerarse, sino el <em>a\u00f1o cero<\/em> del materialismo hist\u00f3rico, s\u00ed el <em>a\u00f1o cero<\/em> de la izquierda comunista) comparada a los m\u00e1s de dos milenios de platonismo y aristotelismo que llegan hasta nuestros d\u00edas y que, en gran medida, aparecen conjugados en la obra de Marx y sus seguidores. Pero lo haremos tratando una cuesti\u00f3n muy poco estudiada en los textos de los comentadores de grandes autores del marxismo. La cuesti\u00f3n del Estado y su papel respecto a la lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distinci\u00f3n entre los grandes autores del marxismo (Marx, Engels, Lenin, Stalin, Luxemburgo, Gramsci, Mao, Bueno, Losurdo, etc.), y los comentadores (pr\u00e1cticamente, la inmensa mayor\u00eda de los autores que se denominan, o son denominados, <em>marxistas<\/em>, en muchos casos de manera peyorativa, en otros con \u00ednfulas de ser algo que jam\u00e1s han sido) en torno a esta cuesti\u00f3n estriba en algo muy simple, que jam\u00e1s los comentadores han tenido en consideraci\u00f3n. Tomemos, por ejemplo, la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del <em>Manifiesto Comunista<\/em>, cuya primera frase var\u00eda seg\u00fan qu\u00e9 traducci\u00f3n tengamos a mano, haciendo que el significado de lo que se quiere decir, tanto a nivel hist\u00f3rico como pol\u00edtico, o filos\u00f3fico, var\u00ede por completo. La primera frase del cap\u00edtulo I del <em>Manifiesto<\/em>, \u201cBurgueses y proletarios\u201d, no se traduce igual en todas las ediciones ni en todas las editoriales. Esta frase define el motor de la Historia desde las coordenadas del materialismo hist\u00f3rico. Ahora bien, la traducci\u00f3n hace variar considerablemente no ya solo el significado de todo lo que incluye el texto en su totalidad, sino que tambi\u00e9n trastoca el sentido del an\u00e1lisis materialista de la Historia hasta hacerlo irreconocible. Mientras en unas ediciones se dice \u201cLa Historia de la Humanidad es la Historia de la lucha de clases\u201d, en otras se dice \u201cLa Historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros d\u00edas es la Historia de las luchas de clases\u201d. \u00bfY por qu\u00e9 esta diferencia entre ambas traducciones transforma, o tergiversa tanto, el fundamento ontol\u00f3gico del materialismo hist\u00f3rico?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El original en alem\u00e1n reza lo siguiente: \u201c<em>Die Geschichte aller bisherigen Gesellschaft ist die Geschichte von Klassenk\u00e4mpfen<\/em>\u201d. Su traducci\u00f3n m\u00e1s fidedigna al espa\u00f1ol, de las dos anteriormente mencionadas, es la segunda. La lucha de clases, una dial\u00e9ctica entre grupos de sujetos agrupados, enclasados, seg\u00fan su relaci\u00f3n respecto del capital, de la propiedad de instituciones que, en el campo econ\u00f3mico-pol\u00edtico, tienen la capacidad de generar valor econ\u00f3mico y de revalorizarlo constantemente, es el motor de la Historia en el marxismo. Ahora bien, \u00bflo es a una escala universal, atributiva, o lo es a una escala distributiva, desigual, intermitente y a trav\u00e9s de otras instituciones a cuyo trav\u00e9s se desarrolla? La primera traducci\u00f3n es una traducci\u00f3n que no tiene en cuenta a esas instituciones, o conjuntos complejos de instituciones, que son los Estados, los cuales tambi\u00e9n se agrupan y enclasan en torno a distintas relaciones econ\u00f3mico-pol\u00edticas (desarrollo o subdesarrollo, capitalismo o socialismo, democracia o dictadura, etc), e hist\u00f3ricas (culturales, religiosas, idiom\u00e1ticas, etc.). Y es importante hacer esta disquisici\u00f3n de traducciones por un motivo. En tanto que sujeto pol\u00edtico, en tanto que totalidad atributiva universal, la Humanidad no ha existido nunca, y probablemente nunca existir\u00e1. La Humanidad, en tanto que especie humana (Homo Sapiens), ha sido taxonomizada por la biolog\u00eda. El \u201cG\u00e9nero Humano\u201d del que habla la <em>Internacional<\/em> en su letra espa\u00f1ola, es un g\u00e9nero biol\u00f3gico, pero no pol\u00edtico. La \u201cHumanidad\u201d est\u00e1 separada en clases sociales, en sexos, en religiones, en idiomas y, tambi\u00e9n, en Estados, los cuales tienen su propia idiosincrasia hist\u00f3rica, su propio discurrir, sus propios planes y programas siempre pol\u00edticos. Y en ellos se produce la dial\u00e9ctica de clases, que en buena parte se desarrolla sobre todo a escala intraestatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda traducci\u00f3n lo que nos encontramos es un panorama muy distinto. Una afirmaci\u00f3n opuesta completamente a la anterior. Aqu\u00ed, la \u201cHumanidad\u201d desaparece porque se habla de sujetos pol\u00edticos. De las clases sociales, en lucha entre s\u00ed en torno a esa relaci\u00f3n social de producci\u00f3n b\u00e1sica para entender el modo de producci\u00f3n capitalista, el capital, porque unas son propietarias de los medios de producci\u00f3n de dicho capital a nivel de capital constante (maquinaria, herramientas, centros de trabajo) y otras son propietarias de una fuerza de trabajo que es alquilada temporalmente por las primeras para revalorizar dicho capital (producci\u00f3n de valor y plusvalor, diferencia entre el valor producido y el valor de la fuerza de trabajo pagada en forma de salario a los proletarios, obreros asalariados con capacidad de revalorizar el capital). Lo que permite que esta lucha de clases no evolucione a guerra civil es el Estado, que se apropia del valor y del plusvalor producidos parcialmente v\u00eda impuestos, y que lo redistribuye y organiza seg\u00fan intereses de alta pol\u00edtica. El Estado no es un teorema cient\u00edfico. En \u00e9l hay una c\u00faspide en la que gobierna una clase dominante, que actualmente es la Gran Burgues\u00eda (la propietaria legal, ilegal y alegal de medios de producci\u00f3n en cada una de las ramas de las relaciones de producci\u00f3n: producci\u00f3n de valor, distribuci\u00f3n, intercambio, cambio de dinero \u2013mercanc\u00eda particular que mensura a las dem\u00e1s- y consumo). Junto a la burocracia, que extrae a sus miembros de todas las restantes clases sociales, organiza la sociedad pol\u00edtica, el valor, el capital, la propiedad y las relaciones internacionales. Esta relaci\u00f3n entre la dial\u00e9ctica de clases y el Estado ha variado con el tiempo. Diversas clases sociales han emergido y han desaparecido, unas tomando el poder del Estado y otras disput\u00e1ndolo. Las relaciones de producci\u00f3n tambi\u00e9n han variado, as\u00ed como las t\u00e9cnicas, ciencias y tecnolog\u00edas que han permitido la producci\u00f3n de la vida pol\u00edtica y su evoluci\u00f3n. Pero desde los inicios del Estado como conjunto complejo de instituciones que se apropian de un territorio, establecen unas leyes escritas, reparten la propiedad, garantizan la divisi\u00f3n del trabajo y clasifica a sus habitantes en diversas categor\u00edas sociales desde hace ya m\u00e1s de 5000 a\u00f1os, la dial\u00e9ctica de clases se ha desenvuelto dentro del Estado, y solo ha alcanzado escala internacional a trav\u00e9s de la dial\u00e9ctica de Estados. Y cuando dicha dial\u00e9ctica se ha desarrollado a trav\u00e9s de Estados con capacidad para influir sobre otros Estados hasta el punto de someterlos a su poder, entonces la dial\u00e9ctica de clases ha alcanzado escala imperial, transform\u00e1ndose en dial\u00e9ctica de Imperios. Cuando estos Imperios han tenido capacidad de influir, con su poder a escala universal como ocurre con los casos del Imperio Espa\u00f1ol, el Imperio Brit\u00e1nico, el Imperio Franc\u00e9s, el Imperio Portugu\u00e9s, el Imperio Sovi\u00e9tico, el Imperio Estadounidense y, ahora, el Imperio Chino, la dial\u00e9ctica de clases y de Estados se ha desarrollado a escala de dial\u00e9ctica de Imperios Universales, y dicho esto con la salvedad de que la totalizaci\u00f3n imperial del Planeta y de toda la poblaci\u00f3n mundial, es decir, el \u201cImperio Universal \u00danico\u201d es tan imposible como es imposible la existencia de la \u201cHumanidad\u201d como totalidad atributiva universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la premisa b\u00e1sica del materialismo hist\u00f3rico, como se\u00f1ala Engels en la nota a pie de p\u00e1gina de la frase con la que empieza \u201cBurgueses y proletarios\u201d en el <em>Manifiesto Comunista<\/em> de 1848. La Historia empieza con la escritura, y por tanto el derecho de propiedad nace con dicha escritura. Antes, con las sociedades prepol\u00edticas nos encontramos con una <em>proto-propiedad antropol\u00f3gica<\/em> que evoluciona desde rudimentarias y primitivas formas comunales, donde hay m\u00e1s recursos que medios para explotarlos (cosa que, en el fondo, siempre ser\u00e1 as\u00ed) a formas de dominio privativo, garantizadas por la fuerza, el consenso social, la costumbre y la legitimidad carism\u00e1tica que dir\u00eda Max Weber. Con la escritura nace el Derecho, y con el Derecho nace la sociedad pol\u00edtica como tal, el Estado. 5000 a\u00f1os despu\u00e9s, el Estado sigue siendo el pilar fundamental de toda acci\u00f3n pol\u00edtica trascendental, m\u00e1s all\u00e1 de la familia, el clan, la tribu o la etnia, que quedan refundidas por el Estado en vasallos, s\u00fabditos o ciudadanos. Una refundici\u00f3n que, no obstante, no puede ocultar la lucha de clases en su seno. Y de ah\u00ed que la dial\u00e9ctica de clases sea plural. No solo de abajo a arriba, entre la Gran Burgues\u00eda y el proletariado, encontr\u00e1ndose en la brega tambi\u00e9n la peque\u00f1a burgues\u00eda, el lumpenproletariado, los terratenientes, la nobleza o aristocracia, el campesinado, los trabajadores aut\u00f3nomos o, antes, los esclavos, los siervos, los se\u00f1ores de la gleba, el clero, las castas sacerdotales, etc. Tambi\u00e9n, como dir\u00eda Foucault, en sentido lateral, de obreros y asalariados entre s\u00ed, o de burgues\u00edas entre s\u00ed, tanto a escala nacional como internacional, a trav\u00e9s de la competencia comercial, la asociaci\u00f3n geopol\u00edtica en unidades supraestatales (Uni\u00f3n Europea, ASEAN, MERCOSUR, TAFTA, Alianza del Pac\u00edfico, BRICS, etc.) o la guerra. Si Marx y Engels acabaron su Manifiesto con el grito de guerra pol\u00edtica \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d fue porque dichos proletarios no estaban unidos. Y el enfrentamiento entre diversos obreros, as\u00ed como entre diversos burgueses, que tuvo su punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico con la Primera Guerra Mundial (1914-1918), multiplicado en efectos e intensidad por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), evidenci\u00f3 que la dial\u00e9ctica de clases y la dial\u00e9ctica de Estados son una \u00fanica y sola dial\u00e9ctica. Que el Estado no es una mera superestructura jur\u00eddica que, al derribarse y extinguirse el modo de producci\u00f3n capitalista, desaparecer\u00eda. Que el posterior conflicto chino-sovi\u00e9tico (1969), entre Estados que, supuestamente, compart\u00edan la misma ideolog\u00eda y en los que, supuestamente, el proletariado era la clase dominante, ejemplific\u00f3 que la dial\u00e9ctica de Estados segu\u00eda presente. Y que fue precisamente la dial\u00e9ctica de Estados y de Imperios Universales la que determin\u00f3 el hundimiento del Imperio Sovi\u00e9tico y, con \u00e9l, de la izquierda comunista tal y como la hemos conocido hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha de clases, como motor de la Historia, desde una posici\u00f3n estrictamente materialista, solo sobrepasa las fronteras nacionales cuando se convierte en lucha entre Estados e Imperios. Una perspectiva anal\u00edtica de la Historia, de la Econom\u00eda Pol\u00edtica, de la Sociolog\u00eda, de las Relaciones Internacionales y, sobre todo, de la Vida Pol\u00edtica, esa que naci\u00f3 hace 5000 a\u00f1os en Oriente Pr\u00f3ximo, que no entienda que la dial\u00e9ctica de clases y de Estados es el verdadero motor de la Historia, no podr\u00e1 entender no solo los fen\u00f3menos del pasado, ni los del porvenir. No podr\u00e1 actuar en el presente m\u00e1s all\u00e1 de un mero sentimentalismo idealista sin capacidad anal\u00edtica ni transformadora real. Por ello, m\u00e1s que hablar de \u201cretorno del Estado\u201d al an\u00e1lisis desde las ciencias sociales y las humanidades (filosof\u00eda e historia, sobre todo), lo revolucionario hoy ser\u00eda se\u00f1alar que el Estado siempre ha estado ah\u00ed, y que las clases sociales solo pueden actuar como sujeto pol\u00edtico transformador desde el Estado, y no prescindiendo de \u00e9l, ni destruy\u00e9ndolo o debilit\u00e1ndolo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">*<em>Santiago Armesilla Conde es investigador del Euro-Mediterranean University Institute de la Universidad Complutense de Madrid (Espa\u00f1a)<\/em>. <a href=\"mailto:sjarmesi@ucm.es\">sjarmesi@ucm.es<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago Armesilla Conde (EMUI-UCM)* El bicentenario del natalicio de Carlos Marx, padre del materialismo hist\u00f3rico, que celebramos en este a\u00f1o 2018 lo podemos aprovechar para hacer un repaso a las premisas b\u00e1sicas de los fundamentos de este sistema filos\u00f3fico que, junto al platonismo y a la escuela peripat\u00e9tica de Arist\u00f3teles, constituye el m\u00e1s influyente sistema [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[91,101],"tags":[302,209],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/598"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=598"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/598\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":623,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/598\/revisions\/623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}