{"id":809,"date":"2018-08-12T10:56:12","date_gmt":"2018-08-12T13:56:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/?p=809"},"modified":"2018-08-12T12:21:19","modified_gmt":"2018-08-12T15:21:19","slug":"el-estado-neoliberal-procedimental-y-su-orden-hegemonico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ufrgs.br\/odela\/2018\/08\/12\/el-estado-neoliberal-procedimental-y-su-orden-hegemonico\/","title":{"rendered":"El Estado Neoliberal-Procedimental y su orden hegem\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Octavio Humberto Moreno Velador <\/strong><span style=\"font-size: 10pt;\">(BUAP)*<\/span><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de los a\u00f1os ochenta se impuls\u00f3 en Am\u00e9rica Latina una serie de reformas pol\u00edticas y econ\u00f3micas que configuraron una forma de Estado que hemos denominado <em>Neoliberal-Procedimental<\/em>. Las reformas econ\u00f3micas implantadas acabaron en buena medida con los rasgos que algunos Estados latinoamericanos tuvieron de Estado de Bienestar y de econom\u00edas protegidas parcialmente ante el libre mercado internacional, adem\u00e1s de desgastar los mecanismos estatales de inclusi\u00f3n popular que se construyeron en la segunda mitad del siglo XX<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Acompa\u00f1ado de estas reformas, tras la deslegitimaci\u00f3n y la presi\u00f3n internacional a las dictaduras, se dio paso a los procesos de transici\u00f3n democr\u00e1tica inspirados en los modelos de democracia procedimental. Una forma de Estado que se implant\u00f3 exitosamente pero que comenz\u00f3 a presentar rasgos de su declive y deslegitimaci\u00f3n a partir de los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada de los ochenta en algunos casos, o bien durante los a\u00f1os noventa, ante el auge de los movimientos sociales y las transformaciones que se presentaron en numerosos Estados latinoamericanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien fuera en presencia de Estados burocr\u00e1tico-autoritarios, Estados autoritarios o bien en Estados en los que ya hab\u00eda avanzado la agenda de las transiciones a la democracia, se impuso el modelo neoliberal. Un modelo que estaba en buena medida orientado a fortalecer la influencia pol\u00edtica y econ\u00f3mica de los poderes transnacionales en asociaci\u00f3n con poderes pol\u00edtico-econ\u00f3micos locales, posibilitado por la desregulaci\u00f3n econ\u00f3mica que alent\u00f3 la apertura de los mercados comerciales latinoamericanos a favor de capitales for\u00e1neos. Los Estados perdieron capacidad reguladora ante el mercado y redujeron buena parte del gasto p\u00fablico en pol\u00edticas sociales. Adem\u00e1s de que se generaliz\u00f3 el endeudamiento de los Estados ante instituciones como el FMI y el BM, ante lo cual se asumi\u00f3 como una soluci\u00f3n la privatizaci\u00f3n de empresas de capital estatal bajo el falso argumento de que con su venta podr\u00eda solventarse la deuda adquirida. Se part\u00eda del supuesto de que en una econom\u00eda sana era indispensable el eliminar al m\u00e1ximo los gastos que implicaba el mantener un Estado con una institucionalidad fuerte y de alcance universal para su poblaci\u00f3n. La implantaci\u00f3n del modelo se vendi\u00f3 como una serie de \u201creformas\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> indispensables para \u201csolucionar el problema de la inflaci\u00f3n y de las cuentas p\u00fablicas\u201d (Sader, 2009: 67).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este modelo intent\u00f3 justificarse mediante un ataque doctrinario sistem\u00e1tico al Estado, defini\u00e9ndolo como \u201cuna instancia insanablemente corrupta, ineficiente en lo econ\u00f3mico, y plagada de propensiones populistas y demag\u00f3gicas que era necesario erradicar\u201d (Bor\u00f3n, 2003b: 21). El bloque de actores econ\u00f3micos y pol\u00edticos interesados en llevar adelante las \u201creformas\u201d gozaron del apoyo de instituciones internacionales como el FMI y el BM, as\u00ed como del apoyo de los medios de comunicaci\u00f3n del \u00e1mbito privado y aquellas fuentes de informaci\u00f3n estatales que controlaban (Petras y Veltmeyer, 2006). Y justamente a trav\u00e9s de estos medios se celebr\u00f3 premeditadamente el gran logro que significar\u00eda la implantaci\u00f3n del nuevo modelo en aspectos como: estabilidad financiera, saneamiento de las finanzas p\u00fablicas y el inicio de un supuesto nuevo ciclo de modernizaci\u00f3n y expansi\u00f3n de la econom\u00eda (Sader, 2009: 68).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos de correlaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas, estas medidas fueron dise\u00f1adas premeditadamente para favorecer a actores econ\u00f3micos y pol\u00edticos muy concretos, ya que permitieron una gran transferencia de capital p\u00fablico al capital privado nacional o internacional, alentando la formaci\u00f3n de monopolios en diversos sectores<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Es debido a estos aspectos que un autor como David Harvey ha sugerido que el neoliberalismo se debe entender abiertamente como una pol\u00edtica de dominaci\u00f3n de clase (2007).<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado Neoliberal-Procedimental se construy\u00f3 como un modelo de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social en los Estados de Am\u00e9rica Latina, acompa\u00f1ado de toda una justificaci\u00f3n de \u00edndole ideol\u00f3gica que busc\u00f3 legitimar a ojos de las sociedades latinoamericanas la pertinencia de adoptar dicho modelo. En este sentido bien se puede decir que este no fue \u00fanicamente un conjunto de pol\u00edticas econ\u00f3micas sino \u201cuna concepci\u00f3n del mundo que abarca una visi\u00f3n del Estado, de la pol\u00edtica, de la econom\u00eda, de la globalizaci\u00f3n, del consumo, de la \u00e9tica, y hasta del \u00e9xito o fracaso personal\u201d (Figueroa, 2010: 21).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modelo se present\u00f3 como un proyecto ideol\u00f3gico con alcances <em>hegem\u00f3nicos<\/em>, una forma estatal que impuso \u201cun modo particular de compromiso entre gobernantes y gobernados\u201d, y que iba m\u00e1s all\u00e1 de ser una mera forma de acumulaci\u00f3n econ\u00f3mica, sino m\u00e1s bien una forma entera de comprender al mundo a trav\u00e9s de \u201cformas espec\u00edficas con que la mediaci\u00f3n entre econom\u00eda, pol\u00edtica (y sociedad) es constituida\u201d (Portantiero, 1981: 47). A trav\u00e9s del concepto de <em>hegemon\u00eda<\/em>, se busca comprender c\u00f3mo los actores concretos y la organizaci\u00f3n del mundo pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social en general, poseen bases ideol\u00f3gicas que le dan sentido a su actividad. Siguiendo el postulado marxista acerca de que \u201clas ideas dominantes son las ideas de las clases dominantes\u201d consideramos que estas \u201cson dominantes porque corresponden a un sistema de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n de las condiciones materiales de existencia, de las que esas ideas son el correspondiente en el plano de la subjetividad\u201d (Sader, 2008: 215). Basta recordar que despu\u00e9s de 1990 el pensamiento neoliberal intent\u00f3 erigirse como pensamiento \u00fanico. Su expresi\u00f3n m\u00e1s clara la podemos encontrar en la declaraci\u00f3n triunfalista de Francis Fukuyama sobre un supuesto \u201cfin de la historia\u201d en el que los destinos finales de la historia humana estar\u00edan en la econom\u00eda de mercado y la democracia liberal (Fukuyama, 1992; Chomsky y Ramonet, 1996: 59).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda del neoliberalismo se propag\u00f3 promoviendo un tipo de \u201cutop\u00eda\u201d en la que se exaltan las \u201cvirtudes abstractas de los mercados, de los premios a los m\u00e1s aptos, de la competitividad, de la eficiencia y de las ganancias, de los derechos de propiedad, de la libertad de contrataci\u00f3n\u201d (Ibarra, 2009: 13). En la que se critica la intervenci\u00f3n estatal y pol\u00edtica, y se coloca en la cima de la organizaci\u00f3n social al mercado, como eficiente asignador de recursos, carente de sesgos, eficiente y capaz de crear un sistema social \u00f3ptimo. Esta ideolog\u00eda se divulg\u00f3 a trav\u00e9s de los saberes t\u00e9cnicos y cient\u00edficos ense\u00f1ados en los centros de educaci\u00f3n t\u00e9cnicos profesionales y universitarios, incluyendo aquellas \u00e1reas en las que se imparten conocimientos asociados a las tareas de gobierno y administraci\u00f3n p\u00fablica que asumen la actividad pol\u00edtica estatal como un terreno puramente t\u00e9cnico, necesariamente lejano de \u201cideolog\u00edas\u201d de cualquier \u00edndole y cercano al pensamiento empresarial. Propuesto \u201ccomo \u00fanica alternativa posible de superaci\u00f3n del deterioro social, opci\u00f3n <em>racional <\/em>y no <em>populista<\/em> para asegurar en tr\u00e1nsito a sociedades modernas\u201d (Sosa, 2011: 328), difundido en los grandes agregados sociales a trav\u00e9s de los mass-media, fomentando identidades y valores \u201cvinculados a la competitividad, el desempe\u00f1o y los resultados individuales para cuyo cumplimiento siempre hay un est\u00edmulo econ\u00f3mico\u201d (Ornelas, 2011: 348). Una perspectiva que aspira \u201ca la mercantilizaci\u00f3n sin l\u00edmites de la vida social (\u2026) que busca destacar los elementos de \u2018libertad\u2019, de \u2018iniciativa individual\u2019, de destino diferenciado de cada uno, de eficacia. Se parte de la idea de que los recursos, las posibilidades, los empleos, los espacios en el mercado son ilimitados, y de esa forma le compete a cada uno buscar su lugar, sus medios de sobrevivencia, que por definici\u00f3n se obtienen a costa de los otros\u201d (Sader, 2008: 223).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas son expresiones de una ideolog\u00eda que lleg\u00f3 a erigirse como sentido com\u00fan de \u00edndole hegem\u00f3nico en buena parte de las sociedades en las que ha estado presente. Sin embargo, el \u00e9xito hegem\u00f3nico absoluto del neoliberalismo result\u00f3 temporalmente muy limitado. Si bien durante su reinado pretendi\u00f3 no tener rival y se atrevi\u00f3 a proyectarse hacia el futuro como una larga etapa de prosperidad, orden y crecimiento, numerosos acontecimientos hist\u00f3ricos a partir de la d\u00e9cada de los noventa y en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, han mostrado que hist\u00f3ricamente este no pasar\u00e1 de ser un muy breve lapso en la historia de las formas estatales y civilizaciones humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como proyecto econ\u00f3mico el neoliberalismo prometi\u00f3 que bajo su reinado el crecimiento de las econom\u00edas ser\u00eda constante. Este fue un punto primordial en su justificaci\u00f3n, en vistas de la existencia de crisis econ\u00f3mica en los Estados de bienestar (o con parcial proteccionismo econ\u00f3mico) y de la crisis econ\u00f3mica internacional de los a\u00f1os ochenta. Esta \u00faltima hab\u00eda sumido a numerosas econom\u00edas latinoamericanas en la inflaci\u00f3n y el bajo crecimiento. Sin embargo, el crecimiento econ\u00f3mico se mostr\u00f3 como mediocre en m\u00e1s de quince a\u00f1os de su funcionamiento, al punto de que la tasa de crecimiento econ\u00f3mico promedio no sobrepas\u00f3 el 4% (Figueroa, 2010). Aunado a este bajo rendimiento las sucesivas crisis financieras, como la de 2008, redujeron fuertemente las expectativas de estabilidad econ\u00f3mica bajo la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda a nivel nacional e internacional (Glyn, 2010). El crecimiento per c\u00e1pita mundial entre 1975 y 2003, cay\u00f3 en promedio a m\u00e1s de la mitad, a diferencia de la tasa que se present\u00f3 entre 1950 y 1975. Aunado a esto, la brecha del atraso entre pa\u00edses del primer mundo y pa\u00edses del tercer mundo se ensanch\u00f3 dado que mientras los pa\u00edses de la OCDE crecieron a un ritmo promedio anual del 2%, en Am\u00e9rica Latina se creci\u00f3 apenas al 0.6%, y los pa\u00edses africanos del Subsahara a -0.7% (Madisson, 2003). La precarizaci\u00f3n del empleo y la contracci\u00f3n de los salarios se volvieron end\u00e9micas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de Am\u00e9rica Latina, seg\u00fan la OIT, dos de cada tres empleos creados en la d\u00e9cada de los noventa se crearon en la informalidad, de cada 100 nuevos puestos de trabajo, 83 se localizaron en el sector de servicios, y 55% de las nuevas plazas de asalariados carecieron de protecci\u00f3n social (OIT, 2000). La riqueza dentro de los Estados latinoamericanos se concentr\u00f3 en los grupos con mayor ingreso dentro de un contexto en el que entre 1990 y 2005 \u201cel producto real por habitante creci\u00f3 poco, a raz\u00f3n de 1.3% anual, pero las remuneraciones de los asalariados se expandieron a\u00fan menos, a 0.6% por a\u00f1o\u201d (Ibarra, 2009: 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cabo de veinte a\u00f1os de dominio de pol\u00edticas \u201cde desarrollo\u201d neoliberales, tanto en t\u00e9rminos de crecimiento como de bienestar social los resultados han sido negativos, con un crecimiento muy d\u00e9bil, con una pobreza que se ha extendido poderosamente, con una creciente desigualdad y una muy marcada vulnerabilidad para buena parte de las poblaciones nacionales. Seg\u00fan cifras de la CEPAL, entre 1950 y 1980 el PIB de Am\u00e9rica Latina en su conjunto creci\u00f3 un 5.2% en promedio, mientras que entre 1980 y 2003 solo lo hizo en un 2.2%; de igual manera, en t\u00e9rminos de crecimiento per c\u00e1pita, en el primer per\u00edodo fue de 2.6% mientras que en el segundo per\u00edodo fue de 0.3%<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Una expresi\u00f3n m\u00e1s de esta situaci\u00f3n son las cifras de desempleo en la zona, que a partir de 2003 se elevaron a dos cifras y con un aumento del sector informal que lleg\u00f3 al 47% en 2003, seg\u00fan cifras de la CEPAL<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera, para 2003 hab\u00eda en Am\u00e9rica Latina 220 millones de pobres, de los cuales 100 millones viv\u00edan en pobreza extrema y 57 millones viv\u00edan solo con un d\u00f3lar diario, la distribuci\u00f3n del ingreso se deterior\u00f3 tambi\u00e9n de manera generalizada, incluidos aquellos pa\u00edses que se tomaron como supuestas muestras del \u00e9xito neoliberal, como es el caso de Chile (Pizarro 2005: 127-128). Si bien los gobiernos latinoamericanos entre 1997 y 2002 elevaron los gastos sociales en un 58% per c\u00e1pita, en este per\u00edodo m\u00e1s de 20 millones de personas cayeron en la pobreza. De igual manera, la deuda p\u00fablica se increment\u00f3 del 37% en 1997 al 51% en 2002 (Dupas, 2005: 94). Am\u00e9rica Latina se convirti\u00f3 en la regi\u00f3n del planeta con peores indicadores, la d\u00e9cada de los noventa puede ser considerada como otra \u201cd\u00e9cada p\u00e9rdida\u201d para la econom\u00eda latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los magros resultados econ\u00f3micos y la endeble estabilidad econ\u00f3mica le han significado a este proyecto la p\u00e9rdida de credibilidad y legitimidad ante buena parte de la sociedad en diferentes Estados latinoamericanos. Las condiciones de vida de buena parte de la poblaci\u00f3n sufrieron desde un comienzo los fuertes embates de los ajustes estructurales, los efectos de la precarizaci\u00f3n laboral, la p\u00e9rdida de servicios sociales del Estado y la inestabilidad econ\u00f3mica provocada por las crisis financieras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>*Octavio Humberto Moreno Velador es profesor-investigador de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla (M\u00e9xico). <a href=\"mailto:octaviohmoreno@gmail.com\">octaviohmoreno@gmail.com<\/a><\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Un acercamiento interesante en lo relativo al tipo y las formas de Estado de Bienestar que se presentaron hist\u00f3ricamente en Am\u00e9rica Latina, adem\u00e1s de su paulatina desaparici\u00f3n a partir de los a\u00f1os ochenta, lo podemos encontrar en Del Valle (2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Importante es se\u00f1alar el cambio en el sentido sem\u00e1ntico del concepto de \u201creforma\u201d en el contexto del neoliberalismo. En el que a diferencia de lo que significa en la teor\u00eda pol\u00edtica tradicional: \u201ccambios graduales en una direcci\u00f3n tendiente hacia una mayor igualdad, bienestar social, y libertad para el conjunto de la poblaci\u00f3n\u201d, en el neoliberalismo pas\u00f3 a tener un significado totalmente contrario (Bor\u00f3n, 2003a: 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> A este respecto Petras y Veltmeyer ofrecen un an\u00e1lisis muy detallado del fortalecimiento de los capitales transnacionales en Am\u00e9rica Latina. Para estos autores este fen\u00f3meno debe ser entendido como un nuevo episodio en la historia del <em>imperialismo<\/em> norteamericano en Am\u00e9rica Latina (Petras y Veltmeyer, 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> CEPAL: Desarrollo productivo en econom\u00edas abiertas, Santiago, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> CEPAL: Panorama Social 2002-2003, Santiago, 2004.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bor\u00f3n, Atilio (2003a), \u201cEstado, capitalismo y democracia en Am\u00e9rica Latina\u201d, CLACSO, Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bor\u00f3n, Atilio (2003b), <em>Introducci\u00f3n.<\/em> <em>Despu\u00e9s del saqueo: el capitalismo latinoamericano a comienzos del nuevo siglo<\/em> en \u201cEstado, capitalismo y democracia en Am\u00e9rica Latina\u201d, CLACSO, Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chomsky, Noam e Ignacio Ramonet (1996), \u201cComo nos venden la moto\u201d, Icaria, Barcelona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del Valle, Alejandro (2010), \u201cComparando reg\u00edmenes de bienestar en Am\u00e9rica Latina\u201d en <em>Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe<\/em>, No. 88, Abril 2010, CEDLA, \u00c1msterdam, pp. 61-76, <a href=\"https:\/\/www.cedla.uva.nl\">www.cedla.uva.nl<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dupas, Gilberto (2005), \u201cDif\u00edciles opciones frente a los impases latinoamericanos\u201d en <em>Revista Nueva Sociedad<\/em>, No. 199, Septiembre-Octubre 2005, Buenos Aires, Argentina, pp. 91-103,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nuso.org\/upload\/articulos\/3286_1.pdf\">https:\/\/www.nuso.org\/upload\/articulos\/3286_1.pdf<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Figueroa, Carlos (2010), \u201c\u00bfEn el umbral del posneoliberalismo? Izquierda y gobierno en Am\u00e9rica Latina\u201d, FyG Editores-FLACSO Guatemala, Guatemala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fukuyama, Francis (1992), \u201cEl fin de la historia y el \u00faltimo hombre\u201d, Editorial Planeta, Barcelona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Glyn, Andrew (2010), \u201cCapitalismo desatado. Finanzas, globalizaci\u00f3n y bienestar\u201d, Los libros de la Catarata, Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harvey, David (2007), \u201cBreve historia del neoliberalismo\u201d, Ediciones Akal, Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ibarra, David (2009), \u201cEl neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina\u201d en <em>Nuevas pol\u00edticas econ\u00f3micas de Izquierda en Am\u00e9rica Latina<\/em>, coord. Samuel Lichtensztejn, Universidad Veracruzana, M\u00e9xico, pp. 11-28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ibarra, David (2009), \u201cEl neoliberalismo en Am\u00e9rica Latina\u201d en <em>Nuevas pol\u00edticas econ\u00f3micas de Izquierda en Am\u00e9rica Latina<\/em>, coord. Samuel Lichtensztejn, Universidad Veracruzana, M\u00e9xico, pp. 11-28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Madisson, Angus (2003), \u201cThe World Economy, A Millenial Perspective\u201d, OCDE, Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ornelas, Jaime (2011), \u201cNeoliberalismo y educaci\u00f3n superior en M\u00e9xico\u201d en <em>\u00bfPosneoliberalismo en Am\u00e9rica Latina? Los l\u00edmites de la hegemon\u00eda neoliberal en la regi\u00f3n\u201d<\/em> edits. Carlos Figueroa Ibarra y Blanca Laura Cordero D\u00edaz, Juan Pablos Editor-ICSYH-BUAP Juan Pablos Editor-ICSYH-BUAP, M\u00e9xico, Puebla, pp. 347-372.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Petras, James y Henry Veltmeyer (2006), \u201cImperio con imperialismo. La din\u00e1mica globalizante del capitalismo neoliberal\u201d, Siglo XXI, M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pizarro, Roberto (2005), \u201cAgenda econ\u00f3mica propia\u201d en <em>Revista Nueva Sociedad<\/em>, No. 199 Septiembre-Octubre 2005, Buenos Aires, Argentina, pp. 120-140, <a href=\"https:\/\/www.nuso.org\/upload\/articulos\/3288_1.pdf\">https:\/\/www.nuso.org\/upload\/articulos\/3288_1.pdf<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Portantiero, Juan (1981), \u201cLos usos de Gramsci\u201d, Folios Ediciones, M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sader, Emir (2008), \u201cHegemon\u00eda y contrahegemon\u00eda para otro mundo posible\u201d en <em>Tercera v\u00eda y neoliberalismo<\/em>, coord. John Saxe-Fern\u00e1ndez, Siglo XXI, M\u00e9xico, pp. 214-232.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sader, Emir (2009), <em>El nuevo topo: los caminos de la izquierda latinoamericana<\/em>, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sosa, Raquel (2011), \u201cLo que nos dej\u00f3 el Banco Mundial: breve historia de c\u00f3mo se fabric\u00f3 la ruina de la educaci\u00f3n p\u00fablica en Am\u00e9rica Latina\u201d en <em>\u00bfPosneoliberalismo en Am\u00e9rica Latina? Los l\u00edmites de la hegemon\u00eda neoliberal en la regi\u00f3n\u201d<\/em> edits. Carlos Figueroa Ibarra y Blanca Laura Cordero D\u00edaz, Juan Pablos Editor-ICSYH-BUAP, M\u00e9xico, Puebla, pp. 323-346.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Octavio Humberto Moreno Velador (BUAP)*\u00a0 A partir de los a\u00f1os ochenta se impuls\u00f3 en Am\u00e9rica Latina una serie de reformas pol\u00edticas y econ\u00f3micas que configuraron una forma de Estado que hemos denominado Neoliberal-Procedimental. 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