Resumen del artículo "El doble estatuto de la Música en los VideoSongs"

El doble estatuto de la Música en los VideoSongs

In: GUAL, I. B. et al. Actas del IV Congreso internacional sobre análisis fílmico: Nuevas tendencias e hibridaciones de los discursos audiovisuales en la cultura digital contemporánea, Universitat Jaume I, Castellón, Espanha. Ediciones de las ciencias sociales, Madrid, 2011. ISBN: 978-84-87510-57-1

Marcelo Bergamin Conter
Alexandre Rocha da Silva

El artículo se propone a discutir el estatuto de la música en vídeos para web, pensando la producción del sentido a partir de las actualizaciones de la música en todos los elementos del audiovisual, incluso en aquellos no-reconocidamente musicales. Foca los videosongs del grupo Pomplamoose, dirigidos por Jack Conte.

El videosong es un método de edición de vídeos musicales que subvierte la lógica del mercado de la industria fonográfica: diferente del videoclip televisivo tradicional, en que los músicos hacen playback de canciones pré-grabadas, las imágenes de ellos tocando son capturadas en el mismo momento en que el sonido de cada instrumento es grabado. Las trillas de audio son entonces sincronizadas y sobrepuestas en editor de audio, donde son mixadas, y después son sincronizadas con las imágenes en software de edición de vídeo. El resultado en la trilla musical es una canción tradicional, pero en la trilla de imagen, la edición imita las estructuras musicales – es dotado de una musicalidad.

Al asistir a los vídeos hospedados en el canal del YouTube del grupo Pomplamoose, surgieron para nosotros algunas cuestiones: los planos tardan mientras tarda la nota, o son cortados para que la frase musical pueda tardar? Algunas imágenes, que tardan menos de un segundo, al ser montadas en secuencia, imitan una frase musical? Serian esas duraciones audiovisuales en verdad duraciones musicales? Que sentidos son producidos por este montaje?

Para encaminar el desarrollo de tales cuestiones, proponemos denominar las imágenes que tardan en el ecrã de samplers audiovisuales. En el ámbito estrictamente musical, samplers son muestras sonoras digitalizadas, como una nota de piano, y que son utilizadas para componer músicas. En el vídeo en cuestión, serian samplers audiovisuales esos casi-planos que justa-puestos, en repetición o en relación con otros serian capaces de producir una dada musicalidad.

Tal método hace con que la Música sea el protagonista en este tipo de audiovisual. Ella estructura la narrativa y los montajes que de ella advienen. El modo como se hace la edición de las tomadas audiovisuales interpreta elementos significantes de la música, pero cuando agregados no producen necesariamente sentido, tendiendo siempre más para una experiencia estética. El mérito estaría entonces en la capacidad del grupo Pomplamoose reterritorializar la Música en el terreno de los audiovisuales musicales; no producir una música distinta, pero producir diferencia en la Música, utilizando el audiovisual como un instrumento musical capaz de imaginar Música, de presenta-la por medio de imágenes – visuales y sonoras –, por lo tanto.

Siendo así, no nos parece adecuado partir de la análisis de las relaciones entre el visual y el sonoro, como viene haciéndose históricamente en estudios sobre videoclip. Ese modo de observación entiende la música como mero elemento dentro de la trilla sonora. Entendiéndola como una virtualidad, podemos analizar sus relaciones con el audiovisual como un todo (tanto en la trilla visual como en la sonora). Tal pensamiento esperamos que produzca un nuevo modo de comprensión de las prácticas técnicas, culturales y estéticas musicales y audiovisuales que emergen en la cibercultura.

Gilles Deleuze e as imagem-movimento e imagem-tempo

Gilles completa seu doutorado no final da década de sessenta com a tese Diferença e Repetição e eis que nasce o autor Deleuze, um pensador francês “filho de maio de 68”. Com uma extensa bibliografia que envolve artes, psicologia e filosofia, em meados da década de oitenta publica dois livros sobre o cinema. Só de modo introdutório, vamos dar conta bem por cima de dois conceitos que aparecem no livro.

Os livros são irmãos e se chamam Imagem-movimento e Imagem-tempo. Neles, Deleuze faz uma extensa análise de novas imagens que o cinema apresenta, derivados do pensamento moderno. O título de cada livro corresponde a um conceito que neles são desenvolvidos.

No primeiro, o autor descreve a montagem no cinema clássico (filmes antigos como Ben-Hur, mas também novos como Titanic). Ele destaca que o modo como os planos eram sequenciados buscavam criar uma sensação natural de movimento. Por exemplo, se filmamos um diálogo entre duas pessoas e usamos dois planos diferentes, um enquadramento para cada ator, podemos tomar a fala de cada um em dias diferentes, mas restituir o fluxo desse diálogo ao montar os planos de modo sequencial e que aparente ser um fluxo natural, verossímil. O cinema não nos dá o movimento das coisas tal como elas são, no entanto é capaz de criar uma imagem desse movimento. Esse tipo de montagem vemos o tempo todo nas novelas, nas sitcoms etc.

Por exemplo, veja o vídeo abaixo. Entre 0:16 e 0:21 há uma troca de plano exatamente quando o ator senta ao piano. No entanto, se assistirmos com atenção, o primeiro plano termina quando ele coloca a mão direita sobre as teclas, e o segundo começa um pouco antes disso. Não era a intenção do diretor que isso ocorresse, mas são falhas que ocorrem quando se filma uma tomada por vez, dificultando o encaixe. Isso não atrapalha o desenvolvimento: por vezes esse tipo de coisa ocorre diante dos nossos olhos no cinema e na TV mas não nos damos conta, porque nos interessa o enredo:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=FW02c5UNGl0]

No segundo livro, Deleuze parte para os métodos de montagem no cinema moderno. O que acontece? No filme Acossado, de Godard, por exemplo, acontecem várias cenas como a seguinte:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=nonxxwfedIY]

O que aconteceu? O diretor suprimiu parte do rolo de filme de um mesmo plano, ou ao menos quis passar esta sensação. Isso rompe com a nossa lógica de linearidade temporal. Na troca de planos, acaba evidenciando que o tempo passou (imagem-tempo), e não tenta disfarçar isso, como no cinema clássico. Ele evidencia o método de montagem, faz ver o modo como o cinema é feito, como ele entra em choque com a nossa percepção.